El presidente Luis Abinader se puso ‘de una vez’ a la cabeza de un ‘coro’ importante con los pesos pesados de las asociaciones empresariales, industriales, comerciales y agrícolas del país. La misión es clara: echarle un ojo a la situación global y proteger a la gente, especialmente a la que más lo necesita, asegurando el abastecimiento de la ‘canasta familiar’ y el poder adquisitivo. Es una vaina seria, porque la crisis internacional está haciendo de las suyas, y aquí estamos firmes para que no nos afecte.
La movida del mandatario no es nueva; ya se había visto esa unión en tiempos de la pandemia de COVID-19 y cuando la guerra en Ucrania desató un ‘tigueraje’ de precios a nivel mundial. Ahora, con la situación en el Golfo Pérsico metiendo presión en los hidrocarburos, el Gobierno y el sector privado se han comprometido a evaluar la evolución de los precios. La buena noticia es que, asegurando los análisis, no hay razones de peso para que los alimentos se disparen, pues la materia prima se mantiene estable, salvo alguna ‘ligera variación’ en los fletes.
Esta sinergia es ‘bacana’, porque implica que las principales fuerzas productivas del país –desde el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) y la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) hasta la Organización Nacional de Empresarios Comerciales (ONEC) y la Unión Nacional de Supermercados Económicas (ÚNASE)– están en el mismo bote. El compromiso va más allá de un simple apretón de manos: acordaron coordinar con el Gobierno cualquier ajuste de precios, buscando mitigar el impacto en el bolsillo del dominicano. Esto es crucial para evitar la especulación y garantizar que los productos básicos sigan llegando a la mesa de cada hogar sin sobresaltos que puedan alterar el ‘bolsillo’ de la ‘gente del patio’.
Históricamente, la República Dominicana ha demostrado una resiliencia particular frente a los vaivenes económicos globales. Este tipo de encuentros son esenciales, no solo para reaccionar, sino para ser proactivos, vigilando cada detalle que pueda impactar la economía local. La presencia de ministros clave como José Ignacio Paliza y Eduardo Sanz Lovatón en la reunión subraya la importancia estratégica que el gobierno le da a mantener la estabilidad. Es un esfuerzo conjunto para que el país siga ‘echando pa’ lante’, evitando que las olas de la economía internacional nos hagan descarrilar.
El presidente Abinader ha enfatizado que esta coordinación no es un evento aislado, sino parte de una estrategia continua para blindar la economía dominicana. Con la promesa de un nuevo ‘coro’ en dos semanas para dar seguimiento, el mensaje es claro: el país está unido, empresarios y gobierno ‘se fajaron’ para asegurar que la estabilidad y el bienestar de la población no sean una ‘vaina’ negociable. Es un espaldarazo a la confianza, demostrando que, a pesar de los retos globales, la prioridad es que la mesa del dominicano esté siempre servida y que el costo de la vida esté ‘de lo más bien’.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



