¡Uff, la vaina se puso peliaguda! La Organización de los Estados Americanos (OEA) ha levantado la voz, y fuerte, exigiendo Medidas Contundentes contra las pandillas que tienen a Haití en un ‘relajo’. La situación se ha puesto color de hormiga tras la desaparición de cuatro militares salvadoreños. Albert Ramdin, el secretario general del organismo, no se anduvo con rodeos y desde su cuenta en X, como dicen, soltó la bomba: hay que actuar con más firmeza, ¡de una vez por todas!
Ramdin, con esa seriedad que lo caracteriza, no solo expresó su solidaridad con el Gobierno y el pueblo de El Salvador, especialmente con las familias de esos cuatro valientes que aún no aparecen, sino que también recalcó la urgencia de una respuesta internacional coordinada. Según la noticia, este ‘ataque’ evidencia que no podemos seguir con paños tibios; es hora de ‘meter mano’ a las organizaciones criminales que, la verdad sea dicha, controlan un viaje de zonas en Haití. ‘Esperamos que regresen sanos y salvos’, manifestó, dejando claro que esto no es chercha.
El suceso que tiene a todo el mundo con el Jesús en la boca ocurrió el pasado 18 de octubre. Cuatro técnicos de aviación salvadoreños, que formaban parte de una misión internacional, se desvanecieron en el aire después de que grupos armados atacaran el vehículo blindado en el que se desplazaban por la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets, cerquita de Puerto Príncipe. ¡Imagínense el lío! Estos muchachos estaban ahí en una misión, y de repente, desaparecidos.
Ante semejante vaina, el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, reaccionó de una vez. Ordenó una operación de búsqueda y rescate, y no titubeó al advertir a los responsables que, si sus hombres no eran liberados con vida, su gobierno intensificaría las acciones militares. El Salvador, sin pensarlo dos veces, mandó refuerzos militares a Haití para sumarse a las operaciones, mientras las fuerzas internacionales y las autoridades haitianas seguían ‘bregando’ para localizarlos.
La situación se puso aún más turbia cuando, el 25 de octubre, la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) informó haber recibido restos humanos de parte de una organización humanitaria. ¡El susto fue grande! Pero, según la noticia, aclararon que no había identificación que confirmara si correspondían a los salvadoreños desaparecidos. De inmediato, Bukele rechazó esa posibilidad, señalando diferencias entre las características de los cuerpos recuperados y las de sus técnicos. Hasta el último reporte, la identificación forense definitiva seguía sin llegar, manteniendo la incertidumbre a flor de piel.
El llamado de la OEA se suma a la condena que ya había expresado el Sistema de las Naciones Unidas en El Salvador, el 24 de octubre, pidiendo el regreso inmediato y seguro de los cuatro técnicos. Aunque Ramdin no detalló nuevas medidas operativas ni los recursos adicionales, su declaración vuelve a poner la seguridad de los contingentes extranjeros en el ojo del huracán y recalca la necesidad de fortalecer la cooperación para enfrentar a estos ‘tigueres’ que tienen a Haití en un ‘corre-corre’. La comunidad internacional, como dice el dicho, tiene que ponerse los pantalones.
En resumidas cuentas, la OEA y otros organismos internacionales están dejando claro que ya es hora de dejar el ‘relajo’ y actuar con firmeza. La estabilidad de Haití y la seguridad de quienes acuden en su auxilio no pueden seguir siendo un juego. La esperanza es que estas ‘Medidas Contundentes’ lleguen pronto y se resuelva esta lamentable situación, por el bien de todos. Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




