¡Mi gente, pónganse ‘pila’! Las lluvias que han estado cayendo por todo el territorio nacional no solo nos dejan charcos y calles resbaladizas, sino que, según los expertos, activan un viaje de riesgos para la salud de todos. Este ‘palo de agua’ que nos ha arropado trae consigo una preocupación seria: el incremento de brotes infecciosos. Desde enfermedades respiratorias hasta las gástricas, y ni hablar de la leptospirosis, todas estas ‘vainas’ se exacerban cuando el agua nos inunda.
La situación actual, marcada por la incidencia de varias vaguadas, coincide precisamente con la temporada del año en la que tradicionalmente vemos un aumento en los procesos respiratorios. Hablamos de virus como el de la influenza, el sincitial respiratorio, adenovirus, metapneumovirus y hasta el Sars-CoV-2 o Covid-19, que se ponen ‘alante’ y atacan sin piedad. Aunque cualquiera puede ‘coger esa’, los niños y las personas mayores o con condiciones preexistentes son los que corren más peligro de desarrollar complicaciones serias como neumonía o dificultad respiratoria, ¡así que a proteger a los más vulnerables de la casa!
Pero el cuento no termina ahí. Pasados los días de lluvia, cuando pensamos que lo peor ya pasó, el verdadero ‘klk’ lo trae el mosquito. El dengue, esa enfermedad transmitida por la picadura de un mosquito que se cría en aguas limpias acumuladas, sobre todo cerca de los hogares, se convierte en la amenaza principal. El último informe epidemiológico, según la noticia, registra un acumulado de 415 casos confirmados de dengue y una muerte en lo que va de año. ¡Imagínense! Esto representa un incremento de un 59% más que los casos registrados en el mismo periodo del 2025, cuando se notificaron 254 casos y ningún fallecimiento. Un aumento que nos debe tener a todos con el ‘ojo al gato’.
Y si el dengue es preocupante, la leptospirosis es otra ‘espina’ que se clava en esta temporada. Causada por una bacteria que se encuentra en aguas estancadas y sucias, ha provocado, según el reporte, la muerte de 20 personas y 281 casos confirmados en lo que va de año. Comparando con el mismo período del 2025, donde hubo 15 fallecimientos y 150 casos, este año la situación es más grave, con un aumento del 83%. Esto nos dice de una vez que la cosa está ‘color de hormiga’ y que debemos extremar las precauciones para no terminar ‘mal parados’.
Frente a este panorama, la responsabilidad es compartida. Por un lado, está el ‘tigueraje’ de la gente, ese autocuidado que nos mantiene a salvo; y por el otro, la activa vigilancia epidemiológica y la respuesta oportuna de las autoridades. Las medidas preventivas son la clave, y son más sencillas de lo que muchos piensan. Lavarse bien las manos con agua y jabón es primordial, especialmente antes de comer y después de ir al baño o manipular alimentos. También, es crucial lavar bien los envases y alimentos enlatados antes de consumirlos, y sobre todo, potabilizar el agua que usamos para beber y cocinar. ¡No podemos descuidar esa parte!
Además, mantener los entornos del hogar ‘nítidos’ es fundamental. Hay que eliminar de una vez todos esos envases que puedan acumular agua de lluvia en los patios, que son el nido perfecto para los mosquitos del dengue. Y si necesitamos acumular agua para los quehaceres, ¡que sea bien tapada! Para evitar la leptospirosis, la recomendación es clara: ni se les ocurra caminar descalzos ni meter los pies en aguas estancadas o sucias. ¡Esa es una ‘vaina’ que hay que tomarse bien en serio!
En definitiva, la temporada de lluvias en nuestro país siempre viene con sus retos, y este año, con el aumento de los brotes infecciosos, la situación exige que estemos ‘alante’. Es hora de aplicar todas las medidas preventivas, ser guardianes de nuestra salud y la de nuestra familia, y así poder enfrentar esta temporada sin mayores ‘dolores de cabeza’. ¡A cuidarse, mi gente! ¡No bajemos la guardia!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




