OMS busca mayor acceso global de los diabéticos a alternativas a la insulina

0

Ginebra (EFE).- La Organización Mundial de la Salud (OMS) actualizó este jueves su lista de medicamentos esenciales (aquellos que recomienda usar en las redes sanitarias globales) con 20 nuevos fármacos, entre ellos varias medicinas alternativas a la insulina para el tratamiento de diabéticos.

Con la inclusión de análogos a la insulina como el degludec, el detemir o la glargina, la OMS espera mejorar el acceso de los pacientes, sobre todo en países en desarrollo, a unos tratamientos que en ocasiones suponen una fuerte carga económica para los afectados.

“La diabetes está aumentando en el mundo, aún más rápido en países de renta baja y media, y demasiada gente que necesita insulina tiene dificultades financieras para acceder a ella”, destacó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Con la inclusión de alternativas a la insulina, que está en la lista de fármacos esenciales de la OMS desde su primera publicación en 1977, “se da un paso vital para garantizar que todo el que necesite estos productos que pueden salvar vidas pueda acceder a ellos”, añadió.

La OMS recordó hoy que tres fabricantes controlan actualmente la mayor parte del mercado mundial de insulina y esa falta de competencia produce altos precios “prohibitivos para muchas personas y muchos sistemas sanitarios».

La lista de medicamentos esenciales, que actualmente incluye 479 productos para adultos y 350 para niños, sirve a muchos países para mejorar el acceso a fármacos y guiar sus decisiones sobre qué productos deben estar disponibles para sus ciudadanos.

La OMS, que actualiza la lista cada dos años, ha incluido también en esta edición nuevos fármacos contra el cáncer de próstata, tumores cerebrales y leucemia, aunque ha decidido no incorporar otras candidaturas por su elevado precio o por las dificultades que pueden tener algunas redes sanitarias nacionales para administrarlos.

Otra novedad es la inclusión de dos medicamentos no basados en nicotina (bupropion y vereniclina) usados en tratamientos para dejar de fumar, una medida que se toma como parte del objetivo de la OMS de conseguir que el número de fumadores en todo el mundo (unos 1.100 millones) descienda en unos 100 millones.

La lista fue actualizada por un comité de expertos que tomó en consideración 88 fármacos candidatos.