¡Dime a ver, mi gente! ¿A quién no le ha pasado que está en un concierto, en un juego de pelota o en cualquier coro con un viaje de gente y, de repente, la conexión del celular se pone más lenta que una tortuga en chancleta? Quieres mandar un WhatsApp, subir una foto bacana o simplemente chequear algo en línea y la vaina no camina. Eso es pan de cada día, un problema que todos conocemos: la red se satura porque hay demasiados dispositivos intentando conectarse a la vez. Y cuando eso pasa, la experiencia se daña de una vez.
Pues mira qué chulo, la gente de Orange ha sacado un servicio que ellos llaman “5G Fast Track”. La idea es ofrecerte acceso al 5G Prioritario en esos momentos críticos donde la red colapsa. Ellos lo venden como un extra opcional, algo para cuando la demanda de datos se dispara y tú necesitas que tu internet vuele. No es que te cambian la tarifa ni nada por el estilo, sino que lo activas solo cuando lo vas a usar, tipo para un evento específico. Suena jevi, ¿verdad? Te venden 24 horas por 3 euros, 7 días por 7 euros o un mes por 10 euros con renovación automática. Por ahora, esto es para clientes residenciales, autónomos y pequeños negocios, pero tienen planes de expandirlo.
Esta jugada de Orange nos pone a pensar en el futuro de la conectividad y cómo podría replicarse en mercados como el nuestro. Imagínense que en el Estadio Quisqueya, durante un clásico del béisbol invernal, uno pudiera pagar un chin extra para que su 5G vuele mientras los demás están en la chercha con la red lenta. El 5G, por su propia naturaleza, está diseñado para manejar mayor densidad de usuarios y velocidades más altas que el 4G. Utiliza bandas de frecuencia más amplias y tecnologías como el Massive MIMO y el beamforming, que dirigen la señal de forma más eficiente a cada dispositivo. Este servicio de Orange busca precisamente maximizar ese potencial cuando la infraestructura se ve desbordada.
Ahora, la vaina más importante que salta a la mente es la famosa “neutralidad de la red”. ¿Acaso no se supone que todo el tráfico de internet debe tratarse por igual? La regulación europea, y la dominicana a través de INDOTEL, establecen que no se debe discriminar entre aplicaciones o contenidos. Pero aquí está el detalle: este servicio de Orange no discrimina lo que ves o usas, sino la calidad de tu conexión en general. Es decir, no te limitan WhatsApp para que Facebook funcione mejor; simplemente te dan una vía más rápida si pagas. A simple vista, asegún las leyes actuales, esto no está chocando con la neutralidad, porque no prioriza tipos de datos, sino a ciertos usuarios.
Sin embargo, la pregunta persiste: ¿es esto un paso hacia una internet con diferentes niveles de calidad para los que pagan más? Si esta modalidad se extiende, podríamos ver una brecha digital aún más marcada, donde solo los que tienen el bolsillo más holgado pueden disfrutar de una conexión óptima en todo momento. Para un país como el nuestro, donde el acceso a internet de calidad ya es un desafío para muchos, la implementación de modelos así podría generar un debate interesante sobre equidad y acceso a la tecnología. Es un tema que hay que seguir de cerca para ver cómo evoluciona y si este tipo de ‘tigueraje’ se vuelve la norma.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



