¿Por qué el gato araña el sofá? Posibles causas y soluciones

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Son muchas las razones que explican por qué el gato araña el sofá. Aunque se tiende a creer que se trata simplemente de un mal hábito, el motivo puede ser que necesite limar sus uñas. Del mismo modo que cuando observas cualquier tipo de comportamiento extraño en tu mascota, lo primero que debes hacer es identificar por qué lo hace: estrés, aburrimiento, ansiedad, necesidad de marcar su territorio… Partiendo de esta base, puedes poner a su alcance un rascador para tratar de redirigir su conducta.

Causas por las que el gato araña el sofá

Si tienes un gato como mascota, es muy importante que tengas todas sus necesidades cubiertas si no quieres que adquiera un comportamiento destructivo en casa. Si no te ocupas del cuidado de sus uñas, es muy posible que arañe el sofá e incluso los muebles para limarlas.

A esto hay que sumar que los felinos son animales territoriales por naturaleza, y tienen diferentes formas de marcar su territorio. Pueden hacerlo con las uñas, con el rostro, e incluso con la orina. Si optan por el marcaje con las uñas, los arañazos son verticales y por lo general siempre marcan las mismas zonas. No es algo que hagan para molestar, sino que forma parte de su instinto.

Consejos para evitar que el gato arañe el sofá

Si el motivo por el que lo hace es que está estresado, debes revisar cómo es la rutina del gato. Estos animales son muy sensibles a cualquier tipo de cambio en su día a día, así que la más mínima alteración puede disparar sus niveles de estrés.

Por supuesto, es 100% recomendable que le des un rascador adecuado a su tamaño y edad. Si tienes más de un gato en casa, cada uno debe tener el suyo propio.

¿Cómo elegir el mejor rascador? Lo primero en lo que debes fijarte durante el proceso de decisión de compra es que sea estable. Es decir, que si el gato tiene un poco de fuerza, no pueda tumbarlo con facilidad. La altura mínima debe ser de 40 centímetros, y es importante que esté fabricado con materiales de muy buena calidad. Si el animal tiene por costumbre arañar el sofá, lo mejor es que lo coloques justo al lado.

Quizá te lleve algún tiempo reconducir su conducta, así que mientras tanto es conveniente que cubras el sofá con un material que no le agrade demasiado al gato, como el plástico.