El Banco Mundial estimó, en 2018, que la desigualdad de género en República Dominicana representa una pérdida de US$185.4 millones, lo que equivale al 2.2% del producto interno bruto (PIB) del país. Ante esta realidad que persiste, María Elena Vásquez Taveras, presidente de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (ProCompetencia), dijo destacó la importancia de la plena incorporación de la mujer en la economía como un medio para eliminar barreras y prácticas anticompetitivas que distorsionan los mercados y afectan su eficiencia.
Durante su intervención en la conferencia “Empoderamiento femenino, liderazgo y competencia”, organizada por elDinero Mujer bajo la dirección de su editora Danielis Fermín, Vásquez enfatizó que “desde una perspectiva de competencia, la plena incorporación de la mujer en la economía es fundamental para erradicar obstáculos que limitan el desarrollo equitativo”.
La funcionaria añadió que la equidad en la participación económica y política no sólo es una cuestión de justicia, sino también un imperativo económico. Aseguró que un mercado verdaderamente competitivo es aquel que permite a todos los talentos desarrollarse sin obstáculos ni discriminación, donde el mérito y la capacidad son los únicos criterios relevantes.
“Las cuotas de género son medidas transitorias necesarias mientras avanzamos hacia una igualdad sustantiva. No son un fin en sí mismas, sino un medio para equilibrar el terreno de juego y garantizar una representación mínima que propicie cambios culturales profundos”, afirmó Vásquez, en el evento “Wonder Woman dominicana” 2025, realizado en el Centro de Exportación e Inversión (ProDominicana) y que contó con las palabras de cierre de su presidenta ejecutiva, Biviana Riveiro.
También destacó que la educación desde temprana edad para eliminar sesgos es quizás la estrategia más transformadora a largo plazo. Vásquez citó un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI) que revela que contar con una mujer en la gerencia o consejo directivo de una empresa puede aumentar entre un 8% y un 13% el rendimiento de los activos. “Si los bancos y supervisores financieros incrementaran la proporción de mujeres en altos cargos, el sector bancario sería más estable”, agregó.
La situación en las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) muestra datos alentadores: el 54% de los propietarios son hombres y el 44.1% son mujeres, lo que representa el 85.9% del tejido empresarial y genera el 71.5% del empleo nacional, según datos del Banco Central (BCRD). Sin embargo, advirtió que la mayoría operan de manera informal, con solo el 14.8% registradas formalmente.
“Las mujeres no buscamos privilegios, sino igualdad de oportunidades. No queremos recibir nada regalado; exigimos que se reconozcan y eliminen las barreras que nos impiden competir en igualdad de condiciones. Cuando el terreno está nivelado, demostramos nuestra capacidad para liderar, innovar y transformar”, enfatizó Vásquez al reconocer el creciente papel de las mujeres en sectores tradicionalmente dominados por hombres.
Abogó por eliminar las barreras históricas que han limitado la participación plena de las mujeres en todos los ámbitos, incluyendo el acceso a financiamiento y redes de apoyo. “Cuando las mujeres acceden a espacios de toma de decisiones no solo se cumple con un principio de justicia social, sino que se enriquece el proceso deliberativo y se amplía la perspectiva en la formulación de políticas públicas”, destacó.
La presidenta de Pro-Competencia mencionó además que las mujeres ganan un 18% menos que los hombres en términos salariales y puntualizó cómo la doble jornada laboral afecta su desarrollo personal al perpetuar roles tradicionales. “Las empresas que facilitan esta conciliación entre familia y trabajo no solo benefician a las mujeres; también retienen talentos valiosos y fomentan entornos laborales más productivos y satisfactorios”, puntualizó.
El evento también contó con conferencias sobre temas relevantes como “Construyendo una marca imán” por Yasmin Chaljub, empresaria radicada en Estados Unidos; así como “Experiencia del cliente con perspectiva femenina” por Luisanna Sánchez, experta en automatización y productos digitales.
Además, se llevó a cabo un panel titulado “Finanzas y emprendimiento: Claves para el éxito”, moderado por Anny Fernández, directora ejecutiva de la Asociación Nacional de Mujeres Empresarias, Ejecutivas y Profesionales (ANMEPRO), donde se discutieron los retos financieros enfrentados por emprendedoras como falta de planificación financiera y la necesidad de contar con un fondo de emergencia. En el eventó fueron reconocidas Vásquez, Riveriro y Chaljub por su aporte a las mujeres dominicanas desde sus distintos roles.