Probamos el iPad Pro: la tableta todoterreno que quiere ser un portátil

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La pandemia ha aumentado considerablemente el uso de dispositivos inteligentes; ya sea para mantener el contacto con los más cercanos, o para cumplir con las obligaciones laborales desde el salón de casa. Precisamente, el mercado de tablets se encuentra entre los que más ha crecido. Según compartía recientemente la firma de analítica
Counterpoint
, el aumento durante el primer trimestre de 2021 ha sido de un 53% en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Apple, como el resto de grandes tecnológicas, es consciente de la situación y la está intentando explotar con su último gran exponente entre las tabletas de gama alta: el flamante iPad Pro de quinta generación. Un dispositivo todoterreno que lleva debajo de

 su pantalla el chip de fabricación propia M1, el mismo que podemos encontrar en las tripas de los últimos ordenadores Mac y que llegó, hace poco menos de un año, con el objetivo de sustituir a los desarrollados por Intel. Y es que la nueva tableta de Apple tiene espíritu de ordenador. Más que cualquier otro dispositivo desarrollado previamente por la firma. Veamos si lo consigue.

Un diseño que recuerda a un iPhone

El nuevo iPad Pro ha llegado en dos modelos, compatibles con 5G, diferenciados por su tamaño; uno de 11 pulgadas y otro de 12.9, que es el que la empresa ha cedido a este periódico. Su peso, por encima de los 680 gramos, y su grosor de 6.4 milímetros, no hacen que la tablet resulte difícil de transportar o incómoda, ya lo llevemos bajo el brazo, en una mochila o en un bolso. Respecto al diseño, hay pocos cambios respecto al anterior modelo, lanzado en 2020. La tableta, que está disponible en color plata y gris espacial, conserva sus bordes curvos. Esto, sumado a la disposición en un módulo cuadrado de las cámaras de su trasera, hace que también recuerde notablemente a la última familia de iPhone.

A pesar de los tonos metálicos escogidos por la compañía, el dispositivo no acaba lleno de huellas y de suciedad. Sin embargo, como recordamos habitualmente, sigue siendo recomendable emplear alguna carcasa protectora; especialmente en este caso. Y es que a ningún usuario le haría gracia ver su dispositivo dañado por una caída fortuita después de haberse gastado lo que pide Apple por adquirirlo. Que no es poco precisamente. En el caso del modelo de 11 pulgadas, el coste arranca en los 879 euros en la versión con 128 GB de memoria, y puede alcanzar los 2.089 si se adquiere la de 2 TB. Los precios para la tableta de 12 pulgadas comienzan en los 1.199 euros y llegan a los 2.409.

Mejor pantalla… y M1

Más allá del M1, la principal novedad que trae el dispositivo es su nueva pantalla Liquid Retina XDR que ofrece muy buenos resultados en contraste y color a la hora de consumir contenido audiovisual o jugar a videojuegos. La versión de mayor tamaño, además, cuenta con tecnología miniLED. El panel, en este caso, está conformado por miles de diodos que están divididos en más de 2.500 grupos. Cada uno de esos grupos trabaja de forma autónoma, y eso permite que el dispositivo sea capaz de ajustar el brillo de la imagen que se proyecta en pantalla de una forma completamente independiente. Esto mejora notablemente el contraste y los negros. Respecto a la tasa de refresco, alcanza los 120 Hz, lo que permite que el cambio de aplicaciones y el ‘gaming’ resulten bastante fluidos. El consumo de contenido multimedia también se beneficia de los cuatro altavoces que incorpora la tableta y que ofrecen un sonido notable.

Como explicábamos, el nuevo iPad Pro nace con vocación de todoterreno. Apple quiere que resulte interesante para aquellos que necesiten un ordenador y prefieran gastarse el dinero en un dispositivo más manejable. Y lo consigue, aunque a medias. El principal argumento a favor, más allá de dimensiones y autonomía, que alcanza las 10 horas de uso, se encuentra en el chip M1, que ofrece un rendimiento y una fluidez sobresaliente. El salto se nota especialmente a la hora de editar vídeos o jugar videojuegos; pero también cuando cambiamos entre herramientas y aplicaciones. El chip, además, viene acompañado de dos opciones: una de 8GB para las versiones que tienen menor almacenamiento interno (128, 256 y 512 GB) y otra de 16 para las de 1 y 2 TB.

La firma, no obstante, debe hacer todavía cambios en el sistema operativo, el iPadOs, que permitan que la experiencia de uso del dispositivo resulte algo más próxima a la de un portátil. Y es que lo que nos encontramos en pantalla actualmente no se acerca en absoluto a un escritorio de ordenador. Aquí recuerda mucho más a un iPhone que a un Mac. También hemos notado la falta de un puerto para conectar auriculares, algo que no debería faltar jamás en un dispositivo que aspire a ser empleado de forma profesional. Más en los tiempos de videonferencias en los que vivimos actualmente. En su lugar, el usuario se verá obligado a hacer un segundo desembolso en unos cascos que funcionen por conexión Bluetooth.

Un teclado

Precisamente, para la realización de videollamadas el dispositivo incorpora un cámara frontal de 12 MP ubicada en el centro del borde superior. En la trasera hay otras dos lentes: una de de 12 MP y un gran angular de 10. Asimismo, cuenta con sensor LiDAR. Las cámaras ofrecen unos resultados correctos, aunque, más allá de las videollamadas, la tableta nunca ha sido el dispositivo más cómodo para capturar fotos y realizar grabaciones.

Apple ha acompañado el lanzamiento de su nuevo iPad Pro con el periférico Magic Keyboard, que hace las veces de teclado y funda. Este se adapta de forma magnética a la trasera del iPad y permite que la experiencia de uso se asemeje más a la propia de un ordenador. Ahora, el precio, de 399 euros hará que más de un se lo piense dos veces antes de adquirirlo. En defininitiva, nos encontramos ante el dispositivo más ambicioso de la tecnológica dentro de su rango. Sin embargo, si lo que el usuario quiere es una tableta competente que le sirva para navegar, utilizar redes sociales y emplear plataformas como YouTube o Netflix, hay opciones más económicas en el mercado capaces de ofrecer buenos resultados.