Probamos el nuevo Dyson: el dispositivo multiusos que elimina el formaldehído de tu casa

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Dyson Formaldehyde. Aunque el nombre se las trae, así es como Dyson ha denominado a su renovado ventilador sin aspas. Es importante remarcar que nos encontramos ante un dispositivo cuyo cometido es el de actuar como purificador de aire, además de ventilador. A diferencia del clásico ‘hot and cool’, esta versión no echa aire caliente, ni tampoco frío, simplemente filtra el que hay en la estancia y lo limpia. Aunque, al generar una corriente, también refresca.

La pandemia ha provocado que muchos usuarios se preocupen más que antes por la calidad del aire que respiran. Además, para aquellos que viven en grandes ciudades, con mucha polución, abrir una ventana muchas veces no es la mejor opción para ventilar

 la casa. Aquí es donde vemos más claro el papel de los purificadores de aire.

Dyson Formaldehyde, con un precio de 699 euros, no es un purificador barato, pero sí que ofrece una gran calidad y durabilidad, tal y como nos tiene acostumbrados la marca inglesa. El nuevo modelo es algo más alto y silencioso que los anteriores. Lo que no significa que no haga ruido, que se nota, sobre todo de noche para dormir. Respecto al color, la empresa ha escogido una combinación de blanco y dorado en la base.

El dispositivo cuenta con tres filtros, uno de carbono, otro HEPA 13 y otro para el formaldehido. El de carbono y el HEPA hay que sustituirlos con el uso. En teoría tienen una durabilidad de 12 meses, aunque por experiencia con otros dispositivos Dyson, suele pasar mucho más tiempo antes de que el purificador avise de que es necesario efectuar el cambio.

El tercer filtro, el de formaldehído no hay que cambiarlo nunca, éste se encarga de descomponer esta sustancia nociva en agua y CO2, y no requiere mantenimiento. Los filtros son capaces de capturar el 99,95 % de las partículas de 0,1 micras, además de eliminar los malos olores y gases.

El modelo está diseñado para que el aire que entra no pueda salir sin pasar por los filtros, con un nivel de sellado que se da por primera vez en dispositivos de este tipo y que sigue la regulación HEPA. El formaldehído, del que muchos nunca habrán oído hablar, es una sustancia que se encuentra prácticamente en todos los rincones del hogar, aunque sea en unas concentraciones muy bajas.

En las pruebas, lo hemos estado moviendo por diferentes habitaciones, y siempre hay una pequeña cantidad de formaldehído en el ambiente, ya que suele formar parte de pinturas, colchones y muchos productos de limpieza y cosméticos. Esta sustancia en concentraciones bajas puede causar irritaciones de piel y asma, pero en altas y con exposiciones prolongadas puede ser cancerígeno.

Tres modos de funcionamiento

El ventilador tiene tres modos de funcionamiento. El primero, el más obvio, como ventilador generando una corriente de aire para combatir el calor y purificar el aire al mismo tiempo. El segundo, solo como purificador sin generar corriente de aire, así filtra el aire sin refrescar. Y por último, el tercero el modo nocturno con la pantalla atenuada y en silencio.

El sistema también puede funcionar de forma automática. En este caso solo se enciende cuando los niveles de contaminación del aire se elevan, lo cual es bastante útil y te permite olvidarte del dispositivo, por ejemplo, al cocinar o cuando estás en el salón viendo una película. Son sorprendentes, por ejemplo, los niveles de CO2 que puede alcanzar una habitación cuando está todo cerrado, y hay varias personas en la estancia.

El purificador se puede controlar de forma remota desde la aplicación Dyson Link. Allí también se pueden consultar los resultados del análisis del aire que hace el dispositivo de forma continua. Podemos hacer cosas, como fijar la rotación de 350 grados, o la potencia de aire que va desde el 1 al 10. También se puede controlar el Dyson Formaldehide con el mando a distancia que lleva acoplado magnéticamente, pero la verdad es que la aplicación es lo más cómodo.

La pregunta es, ¿merece la pena gastarse 699 euros en un purificador de aire? Depende. Como hemos comentado anteriormente, Dyson es un fabricante de calidad, es el Porsche de los purificadores, todo está mimado al detalle y la exclusividad, se paga. Cualquier producto Dyson está preparado para aguantar años de funcionamiento continuo sin ningún problema, y esa durabilidad también tiene un precio. Como purificador es sobresaliente, de lo mejor que se puede comprar, pero entendemos que no está al alcance de todos los bolsillos.