La vaina está que arde en las calles de Santo Domingo, y es que un video viral ha puesto en el ojo del huracán la imprudencia vial de un grupo de motoristas Luperón que, como si nada, se pasaron la luz roja en la concurrida Avenida Luperón, específicamente en la esquina de Tiendas El Canal. El asunto, grabado por un ciudadano indignado, muestra una escena que muchos dominicanos lamentablemente ven a diario: el desacato a las normas de tránsito y el consecuente peligro para los más vulnerables, los peatones.
Según lo que nos cuenta la noticia y lo que se observa en las imágenes, estos motociclistas no le hicieron ni caso al semáforo, que en ese momento estaba en rojo para ellos y verde para los peatones. Imagínense la tensión y el susto de la gente que, con su luz a favor, intentaba cruzar y se encontraba con este ‘tigueraje’ atravesando la vía sin pensarlo dos veces. Esta situación con los motoristas Luperón no es un hecho aislado, sino un reflejo de una problemática que parece no tener freno en nuestro país.
Aquí en Quisqueya, la motocicleta se ha convertido para muchos en el medio de transporte por excelencia, ágil y económico, una ‘salvación’ para el tranque infernal y el día a día. Sin embargo, con esa facilidad de movimiento viene, para una minoría, una lamentable tendencia a ignorar las reglas. Históricamente, el aumento de motocicletas ha ido de la mano con el desafío de mantener el orden en el tránsito, algo que nuestras autoridades han intentado abordar con diversas campañas y medidas.
Las avenidas principales, como la Luperón, son arterias vitales para la movilidad de la capital. Cuando estos cruces se ven comprometidos por la falta de civismo, no solo se genera un riesgo inminente de accidentes, sino que se afecta la fluidez y la seguridad de todos los usuarios de la vía. La cuestión va más allá de un simple video; toca la fibra de cómo concebimos el espacio público y el respeto por la vida ajena en la República Dominicana. ¿Es que el semáforo es solo un adorno para algunos?
No es solo culpa de uno u otro, mi gente. Aquí hay una responsabilidad compartida: de las autoridades para fiscalizar y educar, y de nosotros los ciudadanos para ser más conscientes y respetuosos. Un ‘chequeo’ constante y una mano dura de vez en cuando no vendrían mal, pero la verdadera solución reside en cambiar esa mentalidad de ‘esto es para los otros’. Tenemos que entender que cada señal de tránsito tiene un propósito y que cruzar en rojo es una invitación abierta al desastre, sin importar qué tan apurado uno esté.
Este tipo de acciones no solo manchan la imagen de un segmento importante de nuestra población trabajadora, los motoristas responsables, sino que también contribuyen a la percepción de desorden en nuestras ciudades. Dominicana es un país de gente buena y solidaria, y es fundamental que ese espíritu se refleje también en cómo nos comportamos en las calles. Es hora de que entendamos que la seguridad vial es una ‘vaina’ de todos, no solo de los que van en la guagua o en el carro, sino también de los que andan a pie y los que van en motor.
En fin, el llamado es a la reflexión y a la acción. Que este video de la Luperón sirva para despertar conciencias y para que tanto conductores como peatones seamos parte de la solución, y no del problema. Porque, al final del día, todos queremos volver a casa sanos y salvos, ¿verdad? ¡A ponerse ‘ready’ con las reglas, que la vida es una y vale oro!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




