La verdad sea dicha, ¡la vaina está de lo más maluca cuando se trata de interrupciones eléctricas en sitios tan vitales! El Hospital Pediátrico Dr. Robert Reid Cabral, ese centro que nos duele tanto cuando se afecta, ha confirmado un apagón que, según la noticia, es producto de una avería en una de las fases del suministro de Edesur. Aparentemente, las condiciones climáticas le metieron la mano a la infraestructura, dejando a este importante centro de salud lidiando con la situación. No es un secreto que, cuando se habla de salud, y más aún de nuestros niños, un corte de luz es una situación de emergencia que nos pone a todos en ‘alerta roja’, como decimos aquí en el patio.
De acuerdo al comunicado del hospital, la avería esta no es que dejó todo a oscuras de una vez, sino que afectó parcialmente algunas áreas. Gracias a Dios, o al ‘tigueraje’ de los ingenieros, el centro está operando con su planta eléctrica. Esto es una bendición, porque asegura que la atención a los pacientes, que es lo más importante en un hospital pediátrico, no se detenga. Las coordinaciones con las instancias correspondientes están en pie, buscando restablecer el servicio lo más pronto posible. ¡Esperemos que Edesur se ponga los patines y resuelva esta situación sin mucho ‘relajo’!
Este incidente nos recuerda el reto constante que vive nuestra República Dominicana con el suministro eléctrico, especialmente cuando el clima se pone ‘turbulento’. Edesur, como una de las distribuidoras principales, carga con la responsabilidad de mantener el servicio, pero a veces, como en este caso, factores externos como el tiempo le juegan una mala pasada. Históricamente, los apagones han sido un dolor de cabeza crónico para el país, afectando desde hogares hasta negocios, y por supuesto, infraestructuras críticas como los hospitales. Es una realidad que nos ha tocado vivir y que, aunque se ha avanzado, todavía nos da ‘patadas voladoras’ de vez en cuando.
La prioridad de la atención a los pacientes, sobre todo los más pequeños en un hospital pediátrico, no tiene precio. Imagínese usted la situación de un niño en intensivos o en una cirugía que dependa 100% de equipos eléctricos. Por eso, el hecho de que el Robert Reid Cabral cuente con su planta eléctrica y mantenga los servicios esenciales es para aplaudir. Sin embargo, la dependencia de estas soluciones temporales subraya la urgencia de una infraestructura eléctrica robusta y resiliente, que no se caiga ‘como un coco’ con cualquier ‘vientecito’. La salud es un derecho fundamental, y su garantía no puede estar a merced de una avería.
Los reportes de usuarios desde el lunes sobre las interrupciones eléctricas en el centro nos dan una idea de que la situación no es nueva de este reporte, sino que ya venía con un ‘background’. Esto siempre genera preocupación en la población, que ve cómo estos ‘tranques’ afectan el día a día. Es un llamado de atención para que las autoridades y las empresas como Edesur refuercen sus sistemas de mantenimiento preventivo y respuesta rápida, para que cuando haya un problema, la solución llegue ‘volando’. Nuestros hospitales, al igual que todos los servicios públicos, necesitan operar con una eficiencia que dé ‘ejemplo’ y nos deje a todos tranquilos.
En definitiva, este apagón en el Robert Reid Cabral es una ‘chercha’ que nadie quiere oír. Es un recordatorio de que, aunque la cotidianidad nos haga olvidar los problemas de infraestructura, estos siguen latentes. Es crucial que se invierta en modernizar las redes eléctricas y en planes de contingencia más efectivos, para que hospitales como este no tengan que depender únicamente de sus plantas. Porque al final del día, lo que queremos es que nuestros centros de salud funcionen ‘nítido’, sin sobresaltos, y que la energía eléctrica sea una garantía, no una lotería. ¡Ahí está el detalle, mi gente!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



