¡Qué alivio, mi gente! En medio de tanto corre-corre y los desafíos que siempre ha enfrentado nuestro sistema de salud, el Servicio Nacional de Salud (SNS) ha soltado una noticia que nos pone el alma en su sitio: han garantizado el cien por ciento de los insumos para los programas de Diálisis Peritoneal, Hemodiálisis y Nutrición en la red pública. Esta vaina no es chercha, ¡esto es un notición bacano!
De una vez, esta medida crucial impacta positivamente a más de 800 pacientes en todo el país, asegurando que sus terapias vitales no se detengan. La continuidad de estos tratamientos es un paso gigante, porque como sabemos, estas condiciones pueden ser un verdadero lío y requieren una atención constante y de calidad. El hecho de que el SNS Asegura Insumos de manera total es un respiro para muchas familias dominicanas que día a día batallan con estas enfermedades crónicas, con la esperanza de un trasplante renal en el futuro.
Esta iniciativa no ha surgido de la nada, mis compatriotas. Está directamente ligada a las directrices claras y precisas de nuestro presidente Luis Abinader, quien ha insistido en la necesidad de asegurar una cobertura total y permanente para aquellos pacientes que dependen de nutrición enteral, parenteral u oral, además de la diálisis en sus distintas modalidades. Es un compromiso del Estado dominicano con la salud de su gente, especialmente con los más vulnerables, lo que siempre está de lo más bien.
Para constatar que la cosa va en serio y no es cuento, el doctor Julio Landrón, el jefe de la vaina del SNS, se dio una vuelta sorpresa, ¡un aterrizaje sin previo aviso!, por el Hospital Doctor Francisco E. Moscoso Puello. Allí, recorrió la Unidad de Hemodiálisis y Diálisis Peritoneal, y asegún sus palabras, quedó impresionado con el funcionamiento del programa y, más importante aún, con el trato humanizado que se les da a los usuarios. Es que el trato al paciente, esa empatía, es tan fundamental como el tratamiento mismo, ¿verdad que sí?
Históricamente, el sistema de salud nuestro ha tenido sus líos y carencias, especialmente en lo que respecta a la disponibilidad constante de insumos para enfermedades crónicas. Recordamos tiempos donde los pacientes y sus familias tenían que pasar por un viaje de calamidades para conseguir lo necesario para sus tratamientos. Esta garantía del 100% no es solo un número; es el fin de la incertidumbre, la reducción del estrés y una mejora sustancial en la calidad de vida de esos 800 pacientes y sus cuidadores. Es cambiar la agonía por la esperanza, y eso es una inversión invaluable en nuestra sociedad.
Imagínate tú, un tigueraje sufriendo de los riñones, dependiendo de una máquina para vivir. El simple hecho de saber que el próximo mes, y el que le sigue, y el otro más, tendrá sus materiales sin tener que hacer malabares, eso es la gloria. Les permite enfocarse en su recuperación, en su bienestar, y no en la búsqueda desesperada de un catéter o una fórmula nutricional. Este enfoque integral y preventivo, que busca evitar interrupciones en el cuidado, demuestra una madurez y un compromiso que el pueblo dominicano valora un mundo.
Pero para que no haya truco ni chercha, la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP), con Carlos Pimentel a la cabeza, está metida en el medio, acompañando permanentemente estos procesos. Esto es clave, porque asegura la transparencia en la adquisición y distribución de estos insumos, evitando que la vaina se preste a manos oscuras y garantizando que todo llegue a quien debe llegar.
En el Moscoso Puello, la doctora Solangel Ramírez, encargada de la Unidad de Diálisis Peritoneal, compartió detalles bien interesantes. Actualmente, le dan servicio a 184 pacientes, y lo más chulo es que ya han logrado que cuatro pacientes sean trasplantados a nivel nacional. Eso sí que es progreso, y una muestra de que el esfuerzo vale la pena. Además, explicó los protocolos y el entrenamiento que les brindan a los familiares y cuidadores, porque aquí se sabe que la familia es el motor de todo.
El hombre no se quedó ahí, ¿tú sabes? El titular del SNS, aprovechando la guagua, inspeccionó un viaje de áreas: consulta externa, facturación, salas de espera, el almacén y otros servicios especializados. Quedó sorprendido con la capacidad operativa del hospital, que atiende diariamente entre 2,000 y 3,000 pacientes, lo que representa un flujo de más de 5,000 personas. ¡Es una ciudad dentro de una ciudad ese hospital! Esto demuestra la importancia de mantenerlo al pie y bien equipado.
Landrón, con ese espíritu de apoyo que lo caracteriza, reiteró su respaldo a la gestión del doctor Alex Rodríguez, el director del centro. Y no solo fue palabrería, sino que prometió apoyo en infraestructura y equipamiento, especialmente para el área de Emergencia, que es una de las que más caña recibe en cualquier hospital de por aquí. ¡Eso es hablar en serio!
Y como la salud mental es un tema jevi y delicado, Landrón también se reunió con el personal de la Unidad de Intervención en Crisis, dirigida por las doctoras Anya Alcántara y Katty Gómez. Ellas informaron que atienden entre 24 y 30 pacientes diarios, lo cual es un número significativo y un claro indicador de la demanda en esta área. El titular del SNS no se quedó atrás y felicitó esa dedicación y ese sentido de inclusión, reafirmando que el apoyo del SNS lo van a tener. Es que la salud mental es un eje principal en la atención en el país y una preocupación mundial, y ver que se le da la importancia que merece, es un punto a favor.
Al final del día, lo que se busca es que el dominicano, no importa si tiene cuarto o no, reciba una atención digna y oportuna. Landrón resaltó el humanismo del Hospital Moscoso Puello y reiteró el compromiso de fortalecer los hospitales del país para que sigan brindando ese servicio tan esencial a nuestra gente, especialmente a la población más vulnerable. Es un paso adelante, y esperemos que sigan viniendo más avances como este.
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