La energía de Rawayana, la banda venezolana que está dando de qué hablar, se apoderó por completo de la Arena del Cibao en Santiago de los Caballeros durante dos noches que quedaron grabadas en la memoria de los presentes. Para muchos, que no están tan metidos en la música alternativa, esto fue una revelación, un ‘descubrimiento’ de la vibra inigualable que estos muchachos proyectan en vivo. La verdad es que montaron un fiestón de integración donde la música, un espectáculo visual impresionante y una conexión espiritual se ligaron de una manera que ni te cuento, por más de dos horas.
Asegún el reporte, la euforia del público en Santiago no bajó ni un segundo. Por casi tres horas de show, la banda mantuvo a todo el mundo gritando y gozando, pidiendo ‘otra’ incluso después de la medianoche, como si el escenario tuviera un imán que no los dejaba ir. Beto Montenegro, el vocalista principal, se mostró encantado con la acogida, expresando: ‘¿Cómo estamos? Muy buenas noches, muchachos. Qué linda energía se respira esta noche, muchísimas gracias por estar aquí. Estamos un poquito más allá de la mitad de este tour y, en cada sitio al que vamos, invitamos a la gente a que nos acompañe a seguir activando esto que nos viene pasando desde principio de año: el poder de la manifestación’.
Uno de los momentos más chulos de la noche fue cuando el escenario secundario se transformó en una pista de baile, y el mismo Beto Montenegro se lució como DJ. Ahí la vaina se puso más dominicana que el arroz con habichuelas, con temas que hicieron a la gente botar la casa por la ventana. Sonaron clásicos del patio como ‘Bajo mundo’ de Bulín 47, la melancólica ‘Vale la pena’ de Juan Luis Guerra, y el contagioso ‘El Tiburón’, popularizado por Proyecto Uno, demostrando que Rawayana sabe cómo conectar con el ‘tigueraje’ local.
Además de la tremenda parranda musical, el concierto tuvo un hilo conductor de reflexión, algo que se agradece. Entre una canción y otra, las pantallas proyectaban mensajes de amor, añadiendo una capa más profunda a la experiencia. Y para rematar, la banda habilitó un segmento de karaoke donde la gente pudo cantar a pulmón sus canciones favoritas, haciendo de la velada una experiencia interactiva y súper cercana con sus seguidores.
El cierre de esas dos noches, viernes y sábado, fue con broche de oro. Beto Montenegro, junto a Antonio ‘Tony’ Casas, Andrés ‘Fofo’ Story y Alejandro ‘Abeja’ Abeijón, despidieron la tarima con un repertorio que incluyó ‘Como de sol a sol’, ‘Malportada’, ‘Amor de contrabando’, ‘Inglés en Miami’ y ‘Se vienen cositas’. Sin duda, Rawayana dejó claro que su música es más que sonido; es un ‘coro’ lleno de buena vibra y conexión que el público dominicano supo apreciar y disfrutar a plenitud.
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