Qué es una roca metamórfica, características y cómo se forma

0

Las rocas preexistentes pueden transformarse en otras rocas las cuáles se conocen como metamórficas de las que os explicamos ahora todos los detalles, cómo son, sus características y cómo se forman.

Qué es una roca metamórfica, características y cómo se forma

Una roca metamórfica es una roca que ha sufrido una transformación de su estructura original. El término metamorfismo por tanto, indica la adaptación de la estructura y composición de una roca a condiciones diferentes de aquellas en las que se formó originalmente.

Las principales causas del metamorfismo son el cambio de temperatura y la presión. Por ejemplo, las altas temperaturas permiten reconstituir la roca y cambiar su forma.

La temperatura y la presión pueden actuar juntas o por separado. En base a esto se pueden producir los siguientes tipos de metamorfismos en las rocas:

  • metamorfismo regional: en el que actúan tanto la temperatura como la presión;
  • metamorfismo de contacto: principalmente debido a cambios de temperatura;
  • metamorfismo cataclástico: principalmente debido a cambios de presión.

Las rocas metamórficas se pueden dividir también en distintos tipos a partir de su grado de metamorfismo. Esto quiere decir según la intensidad de las acciones a las que ha sido sometida la roca.

En grados bajos de metamorfismo hay casi un proceso sedimentario, mientras que en grados altos ocurre la fusión (proceso magmático).

Tipos de metamorfismo en las rocas y ejemplos

A partir de lo explicado podemos ver con más detalle cuáles son los distintos tipos de metamorfismo que se dan en las rocas:

Metamorfismo regional

El metamorfismo regional ocurre cuando las rocas son llevadas a grandes profundidades con respecto a su lugar de origen. El grado de metamorfismo regional depende precisamente de la profundidad, ya que la temperatura y la presión aumentan con ella. Rocas con la misma composición inicial y transformaciones cada vez más acentuadas forman una serie metamórfica entre las que encontramos como ejemplo las arcillas a partir de las cuáles se forman otras rocas.

Una roca de metamorfismo regional bajo es, por ejemplo la pizarra, formada, siguiendo el metamorfismo, de planos paralelos. Otros ejemplos son las cuarcitas y las rocas magmáticas.

Metamorfismo de contacto

Este tipo de metamorfismo ocurre cuando una roca es alcanzada por magmas que se elevan desde áreas más profundas hacia la superficie. Por eso se llama «contacto».

Este proceso a menudo implica la recristalización de minerales existentes, que adquieren una nueva estructura y tamaño. Esto se debe a la movilidad que adquieren los minerales cuando sube la temperatura. El mármol es un ejemplo de este tipo de rocas.

Metamorfismo cataclástico

Este tercer tipo de metamorfismo ocurre en rocas que se encuentran en la superficie sometidas a compresiones debido a los movimientos de la corteza terrestre que las empujan unas contra otras. El grado de metamorfismo depende de la intensidad de la presión.

A veces se forman nuevos minerales más grandes  y entre los ejemplos podemos encontrar las milonitas.