Qué se sabe de las vacunas contra el COVID-19 en niños

0
3 views

Mientras países como la Argentina realizan manotazos de ahogado y corren de atrás la segunda ola de la pandemia por COVID-19 con la escasez de vacunas como factor determinante de la situación sanitaria, otros, como los EEUU o Europa, avanzan en la inmunización de sus poblaciones de menores de 16 años.

Recientemente, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) respaldó la extensión del uso de la vacuna de Pfizer/BioNTech a los adolescentes de entre 12 y 15 años, lo que la convierte en el primer preparado contra el COVID-19 con respaldo científico en la Unión Europea para los menores de 16 años. Ya había hecho lo propio con la misma formulación la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), cuando el 10 de mayo también autorizó su aplicación en esa franja etaria, en lo que dieron en llamar “un paso significativo en la lucha contra la pandemia”.

Le recomendamos leer:

Presidente Abinader reitera vacunarán a jóvenes entre 12 y 18 años

La farmacéutica estadounidense Moderna, en tanto, anunció esta semana que su vacuna contra el COVID-19 protege fuertemente a niños desde los 12 años, un paso que podría poner la inyección en camino de convertirse en la segunda opción para ese grupo de edad en los Estados Unidos.

Así, mientras muchos países en desarrollo aun intentan hacerse de dosis para inmunizar a sus poblaciones de mayor riesgo frente al coronavirus, otros avanzan en la vacunación de menores y la brecha pareciera hacerse cada vez más insalvable. En este contexto no son pocos quienes plantean el dilema moral que esas diferencias entre las campañas de vacunación genera.

En paralelo, si bien vacunar a los niños está socialmente aceptado, y sarampión, polio, difteria, paperas, múltiples cepas de la meningitis, varicela y hepatitis son algunas de las enfermedades contra las que se vacuna a los menores -a veces incluso cuando sólo tienen unas semanas de vida- las actuales vacunas COVID generan alguna desconfianza entre los padres, ya sea por su carácter de autorizadas de emergencia o por la escasa investigación en menores en el mundo.

Así las cosas, ¿será necesario vacunar a los niños para alcanzar la tan ansiada inmunidad de rebaño? ¿Son los beneficios mayores que los riesgos de inocular a menores una vacuna aprobada de emergencia siendo que la gran mayoría de ellos atraviesa la enfermedad de manera leve o asintomática? Sobre todo eso, algunos expertos despejan estas dudas.

“La inmunidad de rebaño la vamos a alcanzar, por lo que se ve en países como Israel o los EEUU, con las dos terceras partes de la población vacunada. Ese porcentaje de gente inmunizada va a generar un impacto en la transmisión del virus, pero hay que saber que éste no va a desaparecer y que probablemente se transforme en una endemia, y es ahí donde empiezan a jugar otros grupos para vacunar”. Para la médica epidemióloga pediatra Ángela Gentile (MN 49908), “con dos tercios de la población vacunada va a verse el impacto pero la cosa no termina ahí”.

“Probablemente el COVID-19 se convierta en una enfermedad con picos epidémicos anuales, como ocurre con la gripe estacional”, analizó la jefa del Departamento de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.

Hebe Casado es médica especialista en Clínica Médica e Inmunología (MN 7990) y ante la consulta de este medio consideró que “el mundo necesita volver a la normalidad y eso se logra obteniendo la inmunidad de rebaño. Esa inmunidad se consigue de dos formas, a través de contraer la enfermedad o a través de la vacunación”.

Para el médico infectólogo pediatra Eduardo López (MN 37586), “la inmunidad de rebaño eso se alcanza con el 70/80% de la población inmunizada, y eso quiere decir que si se vacuna a los mayores de nueve años probablemente se llegue a ese porcentaje, al menos en la Argentina”. “Tengo la sensación de que no es necesario la vacunación masiva en niños más pequeños. Sin embargo, a largo plazo sería necesario para tener una protección universal vacunar a todas las edades”, apuntó.

Los tres especialistas recibieron como positivas las noticias de las recientes autorizaciones de las formulaciones de Pfizer y Moderna en menores de 12 a 15 años. “Es una excelente novedad porque entonces se va a avanzar hacia la vacunación universal contra el COVID tomando todas las edades, si bien todavía faltan estudios en chicos más pequeños, que se pueda habilitar la vacuna a partir de los 12 años es una buena noticia”, evaluó López.

Para Gentile, “es muy importante por dos motivos: porque los chicos que se están internando son pacientes con factores de riesgo que tienen más posibilidades de entrar a una terapia intensiva, por lo que un primer paso sería en pediatría tener vacunas para los chicos con enfermedades de base”. “La segunda mirada -continuó- es que al vacunar adultos vimos cómo hay menor transmisibilidad en las edades medias, por lo que si vacunamos a toda población de más de 18 años probablemente el reservorio del virus aparezca en los niños por lo que tener una vacuna aprobada en pediatría creo que a mediano plazo va a ser importante”.

Casado coincidió al asegurar que “en el mundo ya existen millones de personas vacunadas con Pfizer y Moderna con buenos resultados y sin efectos secundarios de gravedad, lo que da una tranquilidad luego que fueron aprobadas de urgencia”. “Ya tenemos más experiencia, más personas inmunizadas y más tiempo de seguimiento de las mismas -señaló-. Si bien los niños y adolescentes en general son asintomáticos o tienen síntomas leves y rara vez se complican cuando contraen coronavirus, al vacunarlos ayudamos a cortar la transmisión comunitaria del virus”.