¿Qué tipos de tortura china existieron y qué instrumentos se usaban?

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La tortura está prohibida internacionalmente desde 1948, pero eso no implica que existan países que todavía la sigan ejerciendo. Desde hace mucho tiempo la tortura china son métodos utilizados en el país asiático que se han ido transmitiendo a través de generaciones. Métodos que se utilizaban para conseguir confesiones de presos mediante técnicas de tortura muy particulares, dolorosas e inhumanas.

En la actualidad, según un informe de Amnistía Internacional de 2015, la tortura sigue siendo habitual en el sistema penal chino para obtener confesiones forzadas de sus presos. ¿Qué métodos son los más célebres de la tortura china?

Banco del tigre

Se trata de una de las torturas chinas más conocidas y que, según ha denunciado en los últimos años Amnistía Internacional, todavía se siguen utilizando en algunas prisiones del país asiático.

El Banco del tigre es una tortura que consiste en atar las piernas de la víctima a un banco con fuerza. A las piernas se van añadiendo gradualmente ladrillos haciendo que las piernas se doblen hacia delante.

Gota

La Gota es otro de los métodos clásicos de tortura china que existen y que se trasladaron a Europa hace años. Se trata de una práctica psicológica que se practicaba en la antigüedad y que consiste en inmovilizar a un sujeto y tumbarlo boca arriba.

Una vez posicionado una gota de agua caerá sobre la cabeza del sujeto cada pocos segundos. Este tipo de tortura tiene su efecto pasadas unas cuantas horas desde que se inicia, y es que la víctima comienza a sentir un dolor inusual de cabeza. Según los datos sobre este tipo de prácticas, la finalidad no era otra que la víctima perdiera la cabeza logrando que muriesen muchos de ellos por paros cardíacos.

Otros métodos modernos

La tortura china ha ido evolucionando pero el país asiático sigue siendo objeto de muchas críticas por utilizar este tipo de métodos contra los presos.

Durante los años que el Partido Comunista lleva en el poder han ideado muchos métodos de tortura principalmente para hacer cambiar de idea a sus opositores, o hacerlos cambiar de religión a través de estos métodos.

Por ejemplo, muchas de las víctimas que han denunciado torturas chinas hablan de la tortura del ladrillo, refiriéndose a un método por el que se ata a las víctimas de las manos y se les cuelgan ladrillos en el cuello durante horas.

Otros métodos modernos apuntan a la inhalación de gases tóxicos, la conocida como lecho de muerte o la tortura del estiramiento.