Dajabón está de fiesta, ¡y con razón! La apertura progresiva del nuevo Hospital Provincial Matías Ramón Mella es una vaina bacana que la gente del patio ha esperado por generaciones. Después de más de 80 años viendo cómo la salud se volvía un viacrucis, por fin el Servicio Nacional de Salud (SNS) le echa el guante a esta obra de lujo, prometiendo servicios de calidad desde este 16 de febrero. Este centro no solo es una estructura moderna, sino un faro de esperanza para toda la región fronteriza.
El doctor Julio Landrón, director del SNS, soltó la primicia de una vez, asegurando que este hospital, entregado por el Ministerio de la Vivienda y Edificaciones (MIVED), va a cambiar el juego. Es un compromiso cumplido del presidente Luis Abinader, que no solo entrega una edificación chula, sino un centro de salud digno para todos los dajaboneros y la gente de los alrededores. La promesa es clara: dignificar las atenciones médicas, priorizando el trato humanizado en cada rincón del Hospital Provincial.
Para entender la magnitud de esta noticia, hay que echarle un ojo a Dajabón. Esta provincia fronteriza, puerta de entrada y salida de un viaje de cosas, siempre ha tenido sus bemoles en materia de salud. Históricamente, sus habitantes han tenido que coger guagua pa’ Santiago o Mao, enfrentando largas distancias y gastos considerables para recibir atención especializada. Este nuevo hospital, que lleva el nombre de un prócer de nuestra Independencia, Matías Ramón Mella, es más que un edificio; es un símbolo de esperanza, soberanía y resiliencia en nuestra frontera.
¿Ochenta años? ¡Qué vaina larga! Imagínense a nuestros abuelos, y hasta bisabuelos, pidiéndole a Dios por un hospital así. Esa espera refleja la deuda histórica que, como nación, teníamos con las provincias más alejadas de la capital. Ahora, con el Matías Ramón Mella de pie, la calidad de vida de los habitantes de Dajabón, Loma de Cabrera, Restauración y toda esa zona, va a dar un salto jevi. Se reducen las preocupaciones, el estrés y los costos asociados a buscar servicios médicos fuera de su comunidad, impactando positivamente en el desarrollo local.
El SNS no se tiró esto a la bulla, ¡qué va! Lo planificaron con cabeza. La apertura va por fases para que todo esté de lo más bien y la operatividad sea óptima desde el día uno. La primera fase, que arranca ahora, enfoca en las áreas de consultas externas, servicios de imágenes (rayos X, sonografías) y laboratorio. Es como encender la cocina con los fogones básicos, pero esenciales, permitiendo que la gente empiece a recibir atención ambulatoria y diagnósticos precisos sin tener que esperar.
Para el 9 de marzo, la cosa se pone más interesante. Ahí es que entran en juego los servicios de emergencia, hospitalización, los quirófanos y, ¡ojo!, la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Eso sí que es un cambiazo para la región. Significa que, de una vez, el hospital podrá manejar casos más complejos, realizar cirugías vitales y atender a pacientes críticos, dándole un respiro a la red de salud regional y, lo que es mejor, salvando vidas en el mismo patio, sin necesidad de traslados urgentes.
Y el 6 de abril, ¡a cerrar con broche de oro! La habilitación de la Unidad de Hemodiálisis y el resto de los servicios completará la operatividad integral de esta moderna infraestructura sanitaria. La diálisis es un servicio vital para un viaje de pacientes con problemas renales crónicos, y tenerla disponible en Dajabón es un notición de peso. Antes, era un coro ir a otras provincias para recibir este tratamiento; ahora, la gente de Dajabón lo tendrá a mano, lo cual mejora drásticamente su calidad de vida y acceso a tratamientos esenciales.
El doctor Landrón no solo habló de infraestructura; puso el acento en el trato humanizado. Eso es clave, mi gente. No basta con tener un edificio chulo si el personal no trata a la gente con cariño y respeto. Además, este proceso escalonado asegura que cada área cuente con el personal capacitado, el equipamiento adecuado y los protocolos necesarios, garantizando una atención segura y eficiente. También se fortalecerá el programa de referencia y contrarreferencia con las Unidades de Atención Primaria de la provincia, para que los pacientes reciban un seguimiento integral.
Este hospital es un reflejo de la política de este gobierno de darle la prioridad que se merece a la zona fronteriza. Invertir en salud en Dajabón es invertir en seguridad nacional, en desarrollo y en darle a nuestra gente de este lado de la frontera las mismas oportunidades que tienen en otras partes del país. Es una apuesta clara por el bienestar, la equidad y el fortalecimiento de la infraestructura social en zonas que históricamente han sido marginadas.
En resumen, la apertura del Hospital Provincial Matías Ramón Mella es un parteaguas para Dajabón. Es la materialización de un sueño largamente anhelado, un paso gigante hacia un sistema de salud más robusto, accesible y cercano a la gente. Para el tigueraje de la zona, para las familias, para los productores, para todos, este hospital significa que la salud, por fin, está de lo más bien y a su alcance. ¡Es un día para celebrar con un buen coro en Dajabón, un ejemplo de que cuando se quiere, se puede!
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