¡Ay, Dios mío! Un verdadero ‘lío’ se armó en la carretera que une Pedernales con el cruce de Mencía, una vía que, según la gente del patio, siempre ha dado su ‘dolor de cabeza’. La noticia que nos llega es que una camioneta de la Policía Nacional terminó varada en una zanja llena de agua, una vaina de verdad que pone a pensar a cualquiera sobre el estado de nuestras vías. Este incidente, que por lo visto fue provocado por el deterioro constante de la vía tras un viaje de lluvias, dejó al vehículo policial en un atolladero, destacando la supuesta peligrosidad y el mal estado de la carretera. La Camioneta de la Policía Nacional, un símbolo de autoridad, también es víctima de una infraestructura que clama por atención.
Los que transitan por esa zona saben bien el calvario que se vive a diario. El tramo carretero, que es vital para la comunicación de Pedernales, especialmente hacia el sur, se convierte en un verdadero campo minado después de cada aguacero. El reporte de Somos Pueblo resalta que las lluvias constantes han dejado la carretera hecha un verdadero ‘queso suizo’, con hoyos que parecen cráteres y desniveles que son un peligro para cualquiera, sea un particular o un agente del orden. Imagínense el riesgo que corren los choferes y los motoristas que tienen que ‘bregar’ con estas condiciones, especialmente de noche o con poca visibilidad, cuando la cosa se pone más fea.
Este suceso, aunque parezca aislado, no es más que un espejo de la realidad de muchas de nuestras carreteras internas en la República Dominicana. Históricamente, las vías de comunicación en zonas más apartadas o rurales suelen sufrir de falta de mantenimiento adecuado y de una planificación que prevea los embates del clima. Pedernales, con su importancia estratégica como provincia fronteriza y con un potencial turístico inmenso, no debería estar lidiando con estas penurias. Es un ‘klk’ que, año tras año, vemos cómo las mismas situaciones se repiten, afectando no solo el tránsito sino también el desarrollo económico y la calidad de vida de los que viven y trabajan allí.
La situación de la camioneta atrapada no es solo una anécdota, es un grito de auxilio por una mejor infraestructura. Cuando hasta los vehículos de servicio público, como los de la policía, quedan inservibles por el mal estado de una vía, la vaina se pone seria. Esto impacta directamente en la capacidad de respuesta ante emergencias, en la seguridad ciudadana y, por supuesto, en la economía local. Los que tienen que mover productos, los que visitan la zona por turismo o los mismos residentes, se ven obligados a ponerle pausa a sus planes o a gastar más en mantenimiento de sus vehículos. ¡Un verdadero dolor de cabeza, mi gente!
Es urgente que se ponga la lupa en estas situaciones. No se trata solo de ‘tapar un hoyo con lodo’, sino de hacer un trabajo serio y duradero. La gente de Pedernales y de las zonas aledañas merecen carreteras dignas, que les permitan movilizarse con seguridad y eficiencia. La inversión en infraestructura vial no es un gasto, es una inversión en el futuro de nuestras comunidades. Esperemos que este incidente sirva de antesala para que las autoridades competentes le pongan el ojo de una vez por todas a la carretera Pedernales-Mencía y a otras vías que están en similar estado de ‘degracia’. ¡Ya es tiempo de que ese ‘tigueraje’ vial se acabe!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




