¡Ahí mismo en San Francisco de Macorís, se armó tremenda ‘vaina’ que tiene a la gente con la boca abierta! Una situación bien particular se dio entre unos agentes de la Digesett y, ¡adivinen qué!, uno de sus propios auxiliares. La cosa se puso picante cuando los uniformados le cayeron encima al motor del colega, reteniéndoselo en plena calle, generando un tenso momento que quedó registrado por cámaras de curiosos.
La escena, que fue captada por ‘un viaje’ de celulares y que corrió como pólvora, mostraba un ‘coro’ de lo más intenso. El auxiliar, con la rabia en la cara, le cuestionaba a los agentes el porqué de esa medida. La gente que pasaba por ahí, incluyendo conductores y transeúntes, se quedaron mirando el ‘show’, que no es cosa de todos los días: miembros de la misma institución discutiendo a capa y espada. Este tipo de incidentes, aunque aislados, pueden empañar la imagen de la Digesett y la percepción de su autoridad.
Esta situación no solo es un simple altercado; levanta una serie de preguntas sobre el funcionamiento interno de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre. ¿Cómo es posible que haya un protocolo tan ambiguo que permita que un agente retenga el vehículo de un compañero sin una aparente justificación clara? Esta clase de ‘tigueraje’ interno puede minar la confianza del ciudadano en una institución que ya de por sí enfrenta el desafío de mejorar su imagen y la percepción de su accionar en las calles.
Los auxiliares de la Digesett, muchas veces, son el primer contacto del ciudadano con la ley de tránsito, y su rol es crucial para el orden. Sin embargo, este incidente en San Francisco de Macorís pone de manifiesto la delgada línea entre la aplicación de la ley y el posible abuso de autoridad, incluso entre los mismos pares. Es un secreto a voces que la relación entre agentes y auxiliares, o entre distintos rangos, a veces puede estar marcada por tensiones o por interpretaciones distintas de los procedimientos, lo que genera estas escenas tan incómodas y perjudiciales para la institución.
Asegún se espera, las autoridades regionales de la Digesett deben meterle el diente a esta investigación de una vez por todas. Es fundamental que se esclarezcan las razones que llevaron a la retención del motor y si el auxiliar incurrió en alguna falta que justificara tal acción. La falta de un comunicado oficial hasta el momento solo alimenta las especulaciones y deja en el aire la pregunta de si los protocolos se siguieron al pie de la letra o si hubo un ‘relajo’ de por medio que necesita ser corregido con urgencia y transparencia.
Incidencias como esta, en un contexto donde el ‘orden’ en las vías es un clamor constante, pueden generar aún más descreimiento en la capacidad de las autoridades para manejar situaciones cotidianas. San Francisco de Macorís, como muchas otras ciudades del país, necesita que sus instituciones actúen con coherencia y transparencia para que el ciudadano común se sienta seguro y respetado. Que la Digesett ponga la casa en orden es esencial para que la gente no piense que el ‘bacano’ es el que se sale con la suya, sino que la ley aplica para todos por igual.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




