Un manto de dolor y consternación cubre por estos días la provincia Santiago Rodríguez, específicamente en el sector Alto de Amacey, municipio de Sabaneta, donde un trágico suceso ha conmocionado a toda la comunidad. La noticia, que ha corrido como pólvora, da cuenta del brutal asesinato de Albenis de Jesús Hernández, una mujer que según el reporte, perdió la vida este lunes tras ser impactada por un disparo. Este lamentable hecho, un verdadero ‘klk’ que nos parte el alma, es otro caso de Feminicidio que sacude el corazón del pueblo dominicano, dejando un vacío inmenso y muchas interrogantes sobre la violencia de género que sigue azotando a nuestra sociedad.
Las versiones preliminares, ofrecidas por los propios comunitarios, apuntan directamente a la expareja de la víctima, Ariel Báez Rodríguez, mejor conocido en el barrio como ‘Jhochy’. Aparentemente, este individuo, quien tenía tres hijos procreados con Albenis, regresó recientemente de los Estados Unidos, donde se afirma que permaneció por unos seis años. El desenlace, según los vecinos, fue de una rapidez pasmosa: llegó a la residencia de la infortunada en un taxi, intercambió unas palabras con ella y, de una vez y porrazo, presuntamente le propinó el disparo fatal, dejando a todo el mundo con la boca abierta y un ‘tigueraje’ de impotencia.
Este tipo de situaciones, donde el ‘regreso’ de un ser querido del extranjero termina en tragedia, nos obliga a reflexionar sobre las complejidades de las relaciones y las presiones que pueden surgir tras un período de separación y migración. Si bien la noticia no detalla los motivos específicos que pudieron haber detonado la agresión, la comunidad local ha quedado impactada por la brutalidad del acto, un golpe bajo que nadie se esperaba. El agresor, tras cometer el crimen, emprendió la huida con rumbo desconocido, dejando un rastro de dolor y un corre-corre entre los presentes.
De inmediato, las autoridades se hicieron presentes en la escena del crimen para iniciar los procedimientos de rigor. El médico legista Elvis Lami, el fiscal Rafael Bueno, junto a agentes de la Policía Preventiva y miembros de la Dirección Central de Investigación (Dicrim), realizaron las experticias correspondientes para esclarecer los hechos. Es vital que el peso de la ley caiga con toda su fuerza sobre este tipo de actos, para que la justicia, esa que a veces parece que se ‘coge su tiempo’, se haga sentir y sirva de precedente para evitar que más vidas se pierdan por la violencia machista.
El cuerpo de Albenis de Jesús Hernández fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) en Santiago, donde se le practicará la autopsia de rigor. Este es el protocolo para determinar las causas exactas de la muerte, pero para la comunidad y para los familiares, la pérdida ya es irrecuperable. La partida de una madre y una hija en estas circunstancias es una ‘vaina’ que duele en lo más profundo del alma dominicana, y nos recuerda la urgencia de fortalecer los mecanismos de protección para las víctimas de violencia de género y promover una cultura de respeto y convivencia pacífica.
Este lamentable suceso en Sabaneta no es un caso aislado. Nuestro país, con su gente trabajadora y su calor humano, también enfrenta el reto constante de erradicar la violencia intrafamiliar y de género. Es un ‘moño’ que tenemos que desenredar como sociedad, involucrando a las familias, las escuelas, las iglesias y las autoridades. La esperanza es que, a través de la denuncia y la educación, podamos construir un futuro donde ninguna mujer tenga que temer por su vida a manos de su pareja o expareja. La comunidad de Santiago Rodríguez, ‘asegún’ se comenta, está unida en el dolor y en la demanda de justicia. Que descanse en paz Albenis.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




