¡Ay mi madre, qué ‘vaina’ más fuerte! En San Francisco de Macorís, la gente del ‘patio’ está que no ve la hora de que las autoridades le ‘metan mano’ a un problema que se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza. Cerca del cementerio nuevo, los residentes y los que transitan por ahí están lidiando con un gran hoyo en la calle y un constante desborde de ‘aguas negras’ que tiene la zona vuelta un ‘klk’ de malos olores y contaminación. La situación con el ‘Hoyo y Aguas Negras’ no solo es un asco, sino un peligro latente para la seguridad de todos, y la verdad es que ya estamos ‘jartos’ de que estas problemáticas se repitan en nuestros barrios.
Este foco de insalubridad no es una chercha ni un juego, mi gente. La exposición constante a las ‘aguas residuales’ puede traer un ‘viaje de’ enfermedades, desde dengue, zika y chikungunya, hasta leptospirosis, afectando principalmente a los niños y envejecientes. Imagínense el ‘tigueraje’ que es pasar por ahí en plena oscuridad, con la calle rota y sin ninguna señalización. Es un riesgo que los conductores de ‘guaguas’, carros y motores se enfrentan a diario, y lo peor es que un destacamento policial está a pocos metros, siendo ellos también testigos y víctimas de esta desidia. ¿Dónde están los planes de mantenimiento y saneamiento que tanto se prometen?
San Francisco de Macorís, como muchas de nuestras ciudades en pleno crecimiento, enfrenta el desafío de una infraestructura que muchas veces no avanza al mismo ritmo que su población. Lo que vemos cerca del cementerio no es un caso aislado; es el reflejo de una necesidad urgente de inversión y planificación en los sistemas de drenaje y alcantarillado a nivel nacional. La falta de un mantenimiento preventivo adecuado por parte de entidades como INAPA o los ayuntamientos, a la larga, siempre termina resultando en un gasto mucho mayor y, lo que es peor, poniendo en peligro la vida y la salud de nuestros ciudadanos. Esta es una situación que ‘asegún’ las autoridades se va a resolver, pero la realidad en la calle es otra.
La impotencia y el hartazgo de la gente son palpables. Muchos dominicanos se preguntan por qué, pagando sus impuestos y cumpliendo con sus deberes ciudadanos, tienen que convivir con estas condiciones precarias. Es hora de que se deje la ‘chercha’ y las promesas vacías, y se pase a la acción. No se trata solo de tapar un hoyo o desviar unas aguas; se trata de una intervención integral que garantice la sostenibilidad de los servicios básicos y la dignidad de vivir en un entorno seguro y saludable. Los ‘francomacorisanos’ merecen un pueblo ‘chulo’ y ‘jevi’, no uno donde el peligro aceche en cada esquina.
Es un llamado a la acción ‘de una vez’. Las autoridades municipales y la dirección de INAPA en la provincia Duarte no pueden seguir haciéndose de la vista gorda. Urge una reparación no solo del sistema de drenaje colapsado, sino también un bacheo decente de la vía. Es un problema que requiere una solución rápida y efectiva para eliminar este foco infeccioso y asegurar que el tráfico y la vida diaria por esa zona, que es bastante concurrida, puedan transcurrir sin sobresaltos ni riesgos para nadie. Esperemos que esta vez sí se pongan las pilas y la gente pueda decir que la ‘vaina’ se resolvió ‘de lo más bien’.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




