Santo Domingo.- ¡Asegún la noticia, la cantidad de RD$1,600.9 millones que el Gobierno dominicano destinó a subsidiar los combustibles durante la semana del 24 al 30 de octubre de 2026 ha puesto a mucha gente a pensar! Esta ‘vaina’, que busca mantener a raya los precios de la gasolina y el diésel frente a las alzas del mercado internacional, es una cifra que, al verla desglosada, nos hace cuestionar un viaje de cosas que se podrían hacer con esa ‘chercha’ en otras áreas sociales, como la vivienda, la salud y la asistencia directa a los más necesitados.
La medida del Gobierno, aunque busca aliviar el bolsillo del ciudadano ante la variación de los hidrocarburos, también saca a relucir una disyuntiva bien ‘jevi’: ¿estamos invirtiendo esa plata de la mejor manera? Imagínense ustedes, que con esos mismos fondos, podríamos estar cubriendo un sinnúmero de necesidades básicas que tienen a muchos dominicanos en apuros. Es un dilema que da ‘mucho que hablar’ y que nos invita a reflexionar sobre las prioridades en el manejo de los recursos públicos.
De acuerdo con el reporte, esa significativa suma podría financiar, por ejemplo, más de mil viviendas económicas. Tomando como referencia un proyecto del Ministerio de la Vivienda, Hábitat y Edificaciones (MIVHED) en Cristo Rey, donde diez unidades habitacionales costaron RD$15.2 millones, se estima que cada vivienda salió en RD$1.52 millones. ¡Hagan el cálculo! Eso nos daría para construir unas 1,053 casas para familias vulnerables, lo que significaría un cambio de vida ‘bacano’ para un montón de gente que no tiene un techo propio o vive en condiciones precarias.
En el sector salud, la cosa también se pone interesante. La Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL) nos informa que un tratamiento médico anual para enfermedades complejas puede andar por los RD$2 millones o hasta RD$16 millones por paciente. Con los RD$1,600.9 millones del subsidio a los combustibles, podríamos estar financiando 800 tratamientos anuales de RD$2 millones cada uno, o cien tratamientos de esos bien costosos de RD$16 millones. ¡Piensen en la cantidad de vidas que se podrían salvar o mejorar con una inversión así!
Y si hablamos de asistencia social, el impacto sería también de otro nivel. La noticia sugiere que si se entregaran ayudas de RD$5,000 mensuales, cada persona recibiría RD$60,000 al año. Pues, con esta plata, se podría apoyar a unas 26,681 personas con ese monto mensual durante un año completo. ¡Eso es un ‘tigueraje’ de ayuda económica que podría sacar a miles de familias de la línea de pobreza, dándoles un respiro y la oportunidad de mejorar su situación!
Además, es importante destacar que este subsidio de RD$1,600.9 millones se traduce en un gasto promedio de RD$228.7 millones diarios para la semana en cuestión. ¡Diario! Con esa cantidad al día, se podrían poner en marcha diversas iniciativas sociales de menor escala pero de gran impacto. La cifra no solo dimensiona el costo de mantener los precios de los hidrocarburos congelados, sino que también nos invita a preguntarnos si, en nuestro país, quizás haya otras ‘prioridades’ que claman por esa inversión.
Al final del día, la discusión sobre el subsidio a los combustibles va más allá de un simple número en el presupuesto. Es una conversación sobre dónde ponemos nuestros reales como nación, sobre el equilibrio entre la estabilidad económica a corto plazo y la inversión social que genera un cambio profundo y duradero. La ‘chercha’ está abierta y es un tema que, de seguro, seguirá dando de qué hablar entre la gente del patio.
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