¡Ay, mi gente! La madre naturaleza nos dio un ‘fuetazo’ en el Cibao, con un ventarrón descrito como un pequeño tornado y unas lluvias ‘jevi’ que han dejado un sinnúmero de daños. La provincia Valverde, pilar de nuestra producción agrícola, fue golpeada duramente, con Pérdidas Agrícolas considerables en plantaciones de banano y plátano. Cientos de tareas de cultivos se vieron afectadas, un golpe bajo para los ingresos de nuestros agricultores.
El ‘coro’ se armó alrededor de las 5:00 de la tarde en el área agrícola de Palo Amarillo, cerca de Mao, y no se quedó ahí. También afectó parcelas en Hatillo Nuevo y Hierba de Guinea. El productor Guarionex García, según la noticia, vio cómo de sus 330 tareas de banano de exportación, unas 150 quedaron en el suelo. ¡Qué vaina! Esa plantación generaba unos 10,000 dólares semanales, así que la pérdida es un ‘golpe de gracia’ a la economía local.
Otro caso fuerte fue el del agricultor Arismendi Tolentino, cuya plantación de unas 50 tareas de plátano sufrió daños que superan el 90%. Ante este panorama, el Ministerio de Agricultura, de una vez, puso a su equipo en la calle. Técnicos se trasladaron a Palo Amarillo junto a Alfonso Antonio Rodríguez, director regional de Agricultura para el Cibao Noroeste, y Ernesto Castellanos, director provincial, para hacer los levantamientos y ver cómo se puede tender la mano a los productores afectados. Esos informes serán clave para cuantificar el desastre y planificar la ayuda necesaria.
Las lluvias no se quedaron solo en los campos. El municipio de Mao se inundó de lo más bien, con barrios y comunidades bajo agua. Y si creían que ahí acababa, ¡qué va! Santiago también sufrió lo suyo. La Defensa Civil de esa ciudad contabilizó, según el reporte, al menos 150 viviendas afectadas por las inundaciones en sectores como Hoya de Caimito y Francisco del Rosario Sánchez.
Las principales vías de Santiago se volvieron ríos, la 27 de Febrero, la Estrella Sadhalá y la Circunvalación Sur, se anegaron, convirtiendo el tránsito en un verdadero martirio. Además, lo más preocupante fue un suceso en la Circunvalación Sur, donde una señora, en medio del chaparrón, se cayó en una alcantarilla destapada. Gracias a Dios y al ‘tigueraje’ que pasaba por ahí, la auxiliaron y pudieron sacarla de esa ‘apretura’.
Francisco Arias, director regional de la Defensa Civil en Santiago, hizo un llamado de atención, recordando el peligro de las alcantarillas sin tapas, que con el agua se vuelven trampas mortales. A veces las tapas se van con la corriente, y otras veces, ‘se la llevan’. Ante esta situación, las autoridades nos exhortan a estar ‘ojo avizor’, a no cruzar calles inundadas si no estamos seguros de lo que hay debajo. Es vital escuchar las orientaciones oficiales. Las afectaciones en Valverde y las inundaciones en Mao y Santiago nos recuerdan que el Cibao es hermoso, pero también vulnerable a la furia de la naturaleza, impactando desde nuestros plátanos hasta la seguridad de la gente.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




