Las reservas de tierras raras en República Dominicana han captado la atención de Estados Unidos, que busca fortalecer su acceso a estos valiosos recursos. El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, destacó en una reciente conferencia de prensa junto al presidente dominicano, Luis Abinader, la importancia de estas reservas para la industria militar y tecnológica.
“Prefiero que sea aquí a que esté en manos de un país que no es amigo, que no es aliado, al otro lado del planeta”, declaró Rubio, en una clara referencia a China, el líder mundial en la explotación de estos minerales.
Avances en la Exploración
El presidente Abinader confirmó que los primeros estudios de prospección han arrojado resultados bastante positivos. Se estima que las reservas de tierras raras podrían alcanzar los 100 millones de toneladas. Abinader afirmó que en tres meses se contará con datos más precisos, pero el panorama actual es “optimista”.
El mandatario subrayó la necesidad de colaboración internacional para explorar y explotar eficientemente estos recursos. “Necesitamos tecnología y asesoría para una explotación eficiente y sostenible”, señaló. Por ello, el gobierno dominicano creará una compañía pública estatal, destacando que el principal mercado será EE.UU.
Valor Estratégico de las Tierras Raras
Las reservas de tierras raras incluyen elementos como itrio, neodimio, lantano y gadolinio, esenciales en la fabricación de productos de alta tecnología, energía verde y armamento avanzado. Estos minerales se encuentran principalmente en las bauxitas kársticas de la sierra de Bahoruco, evaluadas por el Servicio Geológico Militar de EE.UU.
El medio local El Caribe estima que estas reservas podrían valer hasta 20.000 millones de dólares, colocándolas entre las más valiosas del mundo. Según los estudios preliminares, República Dominicana podría contar con al menos 13 de los 17 elementos clasificados como tierras raras a nivel mundial.
Implicaciones Globales y Futuras
Rubio subrayó que estos recursos son “cruciales para el futuro del mundo” y la “economía moderna”. La demanda global de estos minerales crece rápidamente debido al avance tecnológico, y República Dominicana podría convertirse en un actor clave en el mercado internacional.
El posible desarrollo de estas reservas de tierras raras podría transformar la economía dominicana, generando empleo y atrayendo inversión extranjera. Sin embargo, también plantea desafíos relacionados con la sostenibilidad y la gestión ambiental.
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