República Dominicana se ha destacado en la región por la alta captación de inversión extranjera directa (IED), posicionándose como un país que puede desarrollarse como un referente de innovación. De hecho, se erige como un Estado apto para que los innovadores inicien y operen un negocio.
La nación caribeña figura en el “top 100” del Índice de Entorno Empresarial de Innovadores (IBEI) 2026, que elabora la empresa StartupBlink. De acuerdo con la clasificación, Quisqueya se ubica en el puesto 96 de un total de 125 países en el ámbito mundial con una puntuación de 36.22 sobre 100.
En América Latina, República Dominicana está en la decimoquinta posición de la lista, superado por Brasil, Uruguay, Colombia, Perú, Chile, México, Panamá, Costa Rica, Argentina, El Salvador, Paraguay, Ecuador, Guatemala, así como Bolivia. No obstante, el país se sitúa por encima de Nicaragua (posición 112) y Venezuela (posición 124).
Asimismo, en el Caribe, República Dominicana ocupa la tercera posición, por debajo de Puerto Rico (puesto 46) y Jamaica (puesto 76). “La posición de República Dominicana en el IBEI es superior a su clasificación en el Índice Mundial del Ecosistema de Startups 2025, lo que indica evaluaciones más favorables de las condiciones subyacentes del entorno empresarial en comparación con el desempeño real de su ecosistema de ‘startups’”, indica StartupBlink en su informe.
Los datos establecen que Quisqueya ocupa el tercer lugar en el Caribe en el pilar de “Facilidad para operar un negocio”, que evalúa las condiciones relacionadas con la creación y operación de empresas. Además, se ubica en el tercer lugar en la categoría “Funcional de acceso a capital e infraestructura financiera”, la cual mide la disponibilidad de crédito, la conectividad bancaria, los canales de inversión y la accesibilidad a herramientas financieras.
A nivel de parámetro, República Dominicana obtiene puntuaciones entre el 50% y el 75% en la tasa máxima del impuesto sobre la renta de las personas físicas, apertura comercial y apertura de herramientas financieras. “El país presenta un entorno empresarial caracterizado por evaluaciones regionales comparativamente fuertes en acceso al capital y tributación dentro del Caribe”, destacan el documento.
También, resalta que la nación caribeña se ha posicionado como una economía orientada a la inversión que utiliza incentivos dirigidos para atraer capital extranjero y apoyar el desarrollo de los sectores. Añade, además, que el marco legal del país incluye varios mecanismos para fomentar la inversión, particularmente en áreas como turismo, energía renovable, bienes raíces y zonas francas.
Aunque figura en el segundo lugar en la categoría que mide las condiciones relacionadas con los impuestos, el pilar de “Incentivos empresariales” representa un área con margen de mejora en relación con la posición general del país en el índice.
Acorde con el documento de StartupBlink, la Ley 171-07 proporciona beneficios a ciudadanos extranjeros que invierten por encima de un umbral definido. De hecho, los inversores elegibles pueden recibir exenciones sobre aranceles de importación y dividendos, haciendo que el régimen sea atractivo para personas que desean establecer residencia mientras estructuran operaciones comerciales a largo plazo.
Sobre el índice
Este índice presenta un marco integral diseñado para capturar la preparación de los entornos nacionales para el emprendimiento, los sistemas, instituciones e infraestructura que permiten a los innovadores comenzar y escalar su trayectoria de manera eficiente y con confianza.
El informe evalúa a 125 países y aplica una metodología basada en más de 30 parámetros medibles para evaluar qué tan accesibles, predecibles y confiables son los entornos empresariales nacionales para los innovadores. Las puntuaciones en una escala de 0 a 100 reflejan los niveles de fricción y la solidez del apoyo institucional para iniciar y operar un negocio.
Según los datos, los indicadores dejan en claro qué entornos empresariales están reduciendo las barreras al emprendimiento y cuáles no. Además, el sistema de puntuación también respalda reformas prácticas basadas en evidencia al ayudar a los responsables de políticas a identificar áreas prioritarias y aprender de los países que han fortalecido con éxito sus condiciones empresariales.




