¡Qué vaina más buena la que se vivió en el montículo! Nuestro coterráneo Reynaldo López se lució de verdad en su primera salida como abridor de la temporada, limitando a los Arizona Diamondbacks y alzándose con su primer triunfo del año. Los Atlanta Braves, su equipo, no se quedaron atrás y armaron un fiestón de batazos, aplastando a los de Arizona con un marcador escandaloso de 17-2. Una victoria que puso a la fanaticada a gozar y dejó claro que este ‘tigueraje’ de los Braves va con todo desde el inicio.
Para López, esta fue una salida que despeja cualquier duda sobre su potencial y su adaptación al rol de abridor con los Braves. El derecho dominicano, que ha tenido una carrera con altibajos, mostrando destellos de brillantez en equipos anteriores, demostró que tiene con qué para ser una pieza clave en la rotación. Lanzó cinco entradas sólidas, permitiendo solo una carrera y cuatro imparables, con una base por bolas y tres ponches. Una actuación que, para un inicio de campaña, está de lo más bien y le da una confianza bacana para lo que viene. Ver a un ‘pitcher’ nuestro resolver así, es un orgullo del patio.
Pero la fiesta no fue solo de López, la ofensiva de los Braves se desató de una manera que dio calofrío. En la quinta entrada, se armó un coro de ocho carreras que dejó a los D-backs sin respiración. Doce bateadores pasaron por el plato, con Matt Olson, Dominic Smith y Mauricio Dubón conectando jonrones solitarios que ‘botaron la bola’ sin compasión. Austin Riley y Michael Harris II también se metieron en la chercha con dobles remolcadores, y Ozzie Albies puso la cereza al pastel con un sencillo que trajo dos más. Es una línea de bateo que da miedo y que demuestra el calibre de esta maquinaria ofensiva.
Del otro lado, la noche fue un verdadero dolor de cabeza para los Diamondbacks, especialmente para su lanzador Ryne Nelson. No solo la ofensiva de los Braves los puso en jaque, sino que la tecnología del ABS (Sistema Automatizado de Bola-Strike) les jugó una mala pasada, anulando lo que parecía un tercer ‘strike’ clave para Albies, que terminó en base por bolas. Para colmo, un posible doble ‘play’ que hubiera terminado la entrada también fue revertido. Esas son las vainas que desmoralizan a cualquiera en el terreno y te quitan el ánimo de una vez. Un error costoso del antesalista también añadió leña al fuego, resultando en cinco carreras sucias para Nelson, lo que habla de cómo la presión puede hacer estragos.
Este tipo de victorias tempranas son cruciales para el ánimo del equipo y para establecer una pauta de cara a una larga temporada. Para los Braves, reafirma su condición de contendientes y envía un mensaje claro al resto de la liga: aquí hay un equipo con hambre de gloria. Para Reynaldo López, representa el impulso que necesitaba para consolidarse como una fuerza en la Gran Carpa y seguir poniendo en alto el nombre de Quisqueya en cada salida. Este arranque triunfal es solo el comienzo de lo que esperamos sea un año lleno de éxitos para este talentoso brazo.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




