¡Klk con la tecnología! Sam Altman, cofundador de OpenAI, ha soltado una ‘vaina’ que ha puesto a la gente a pensar y a debatir en el patio digital. Según la noticia, Altman, en una conversación con John Collison en el podcast ‘Cheeky Pint’, levantó la ceja por la tendencia creciente de usuarios que optan por montar sus propias inteligencias artificiales locales. Para el reconocido líder tecnológico, esta práctica es un “terrible desperdicio de recursos”, apuntando directamente a la memoria DRAM de los ordenadores personales, la cual, según sus cálculos, se utiliza apenas un cinco por ciento del tiempo.
El meollo del asunto, de acuerdo a Altman, es la asignación de recursos. En un panorama donde la memoria DRAM es un bien escaso y crítico, tener esa capacidad subutilizada en equipos caseros es una ‘chercha’ que no le cuadra. Él postula que la eficiencia máxima se consigue concentrando estos recursos en los grandes centros de datos en la nube. Esta visión, aunque puramente técnica, desata un coro de opiniones diversas, especialmente entre aquellos que valoran la autonomía y la privacidad de tener sus sistemas operando directamente desde sus equipos, sin depender de servicios externos.
Pero la cosa no es tan sencilla, ¡ni de cerca! Mientras Altman enfatiza la eficiencia global, una buena parte del ‘tigueraje’ cibernético está de lo más bien con su IA local. ¿Por qué? Pues porque con los modelos abiertos que andan por ahí, la gente puede resolver sus necesidades de una manera más personalizada y, sobre todo, con un nivel de privacidad que no siempre se garantiza en la nube. Es un ‘chulo’ y ‘bacano’ tener tu vaina corriendo en casa, sin preocupaciones de quién o cómo se procesa tu información. Esta es una perspectiva que la noticia resalta, mostrando dos caras de la misma moneda tecnológica.
El contexto de esta discusión es crucial. La noticia detalla que gigantes como Micron, Samsung y SK Hynix, los principales productores de DRAM a nivel global, no logran aumentar su producción al ritmo que demandan los hiperescaladores. Esta escasez, que hace cinco años nadie habría imaginado, ha disparado los precios entre un 90% y un 95% solo en el primer trimestre de 2026, según datos de TrendForce. Altman señala que, pese a los beneficios tremendos, la inversión de estos fabricantes sigue siendo conservadora, exacerbando la situación. ¡Es una vaina seria!
Frente a este escenario de escasez de cómputo, la solución que plantea Altman es la entrada de nuevos actores en la cadena de suministro. La noticia menciona que la misma OpenAI, junto a otras ‘big techs’ como SpaceX, Amazon, Meta y Microsoft, están metidas en el desarrollo de chips propios. Un ejemplo de esto es el chip ‘Jalapeño’ de OpenAI con Broadcom. Aún necesitando DRAM, fabricar chips a la medida permite una optimización mucho más ‘jevi’, esperando aliviar la presión sobre el suministro global y buscar un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles. ¡Así se va resolviendo el klk!
Lo curioso del caso es que OpenAI, según el reporte, lanzó en agosto de 2025 gpt-oss, sus primeros modelos de pesos abiertos desde GPT-2, precisamente diseñados para ejecutarse en local. El mismo Altman había admitido en enero de 2025 que su empresa había estado equivocada respecto al código abierto. Sin embargo, la crisis de la DRAM que vemos ahora no era tan palpable entonces. Esto nos deja con la duda de si el segmento de usuarios de IA local, en verdad, causa tanto impacto en la cadena de suministro como parece preocuparle a Altman, especialmente cuando mucha gente no paga por IA porque las opciones gratuitas ya les cumplen.
Al final del día, quien tiene una máquina capaz de correr una IA local sabe perfectamente por qué lo hace. Sea por necesidades específicas, por la capacidad de usarla sin conexión, o simplemente porque no se fía del todo de la seguridad de una empresa en la nube. Es un tema de preferencias y de control personal sobre la tecnología que, en nuestro país, donde la inventiva y el ‘tigueraje’ están a la orden del día, siempre encontrará su espacio, independientemente de la ‘chercha’ global. La tecnología, al final, siempre busca su camino, y la gente su conveniencia.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



