La provincia de San Juan, conocida por su gente de campo y su tranquilidad, se ha visto envuelta en una controversia que tiene a todo el mundo hablando, un ‘coro’ que nadie se esperaba. Un video viral ha puesto en el ojo del huracán a la gobernadora Ana María Castillo Mateo, luego de unas declaraciones que tienen a la población preguntándose: ¿es esto lo que nos merecemos? Resulta que la funcionaria, en un evento público, le hizo una petición a la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), y específicamente al coronel Mora, sobre la existencia de los puntos de droga en la provincia. Su propuesta, digamos, ha dejado a más de uno con la boca abierta.
En el material audiovisual, la gobernadora fue bastante directa, asegurando que no solicitaba la erradicación total de estos focos de venta de sustancias ilícitas. ¡Imagínense ustedes la vaina! Más bien, su ruego fue que la DNCD se asegurara de que los mantuvieran ‘en bajo nivel’, como quien dice, que no hicieran mucho ruido y que no se descontrolaran. Esta petición, que busca preservar la percepción de San Juan como la provincia más segura del país, ha generado un debate bacano en las redes y en los colmados, porque la gente se pregunta si es prudente convivir con el narcotráfico, aunque sea ‘suavecito’.
Tradicionalmente, la lucha contra el narcotráfico en la República Dominicana ha sido una prioridad para las autoridades, con operativos constantes de la DNCD buscando desmantelar estas estructuras y poner a los ‘tígueres’ detrás de las rejas. La existencia de puntos de droga no es un secreto para nadie en ningún rincón de la isla, pero que una autoridad pida que se manejen ‘en bajo’ rompe con el discurso oficial y la estrategia de cero tolerancia. Esta situación abre un paréntesis sobre la efectividad de las políticas antinarcóticos y si realmente se está atacando el problema de raíz o si, como dice el dicho, ‘estamos echando agua al mar con un caldero roto’.
Para la gente del patio, la seguridad es un tema delicado. Muchas veces se habla de provincias ‘seguras’, pero la realidad en el barrio puede ser otra muy distinta. La presencia de puntos de droga, incluso si están ‘en bajo’, tiene un impacto directo en la juventud, en la desintegración familiar y en la percepción de impunidad. San Juan, como muchas provincias del sur, enfrenta desafíos económicos y sociales que pueden hacer a sus jóvenes más vulnerables a caer en las garras del microtráfico, lo que hace que este tipo de declaraciones sean aún más controversiales y generen un viaje de comentarios.
Las palabras de la gobernadora, sin duda, ponen sobre la mesa una discusión necesaria sobre cómo se está abordando el tema de las drogas en nuestras comunidades. ¿Es esta una estrategia innovadora para un problema complejo, o es una señal de resignación ante una batalla que se cree perdida? La ciudadanía espera una aclaración por parte de la funcionaria y de las autoridades de la DNCD, para entender bien la propuesta y asegurar que la ‘seguridad’ de San Juan no venga con un precio demasiado alto para el futuro de su gente. ¡Klk con eso!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



