¡Ay, mi madre! La cosa se puso ‘fea de verdad’ este martes, señores. Las Lluvias Ponen Escuelas del país en un verdadero ‘corre-corre’, según reportes que nos llegan desde diversos puntos. Una ‘vaguada’ que no ha dado tregua desde tempranito, ha provocado un ‘mojadera’ en un sinnúmero de centros educativos, dejando a estudiantes y docentes con el Jesús en la boca. Esta situación, que se repite cada vez que cae un palo de agua serio, nos recuerda la vulnerabilidad de nuestra infraestructura escolar ante los embates de la naturaleza.
Desde San Pedro de Macorís, específicamente en Ramón Santana, el Centro Educativo Batey El Jagual está ‘de mal en peor’. El área de acceso se convirtió en una ‘laguna’, impidiendo el paso. Lo mismo ocurrió en la Escuela Yrcia Leocadia Reyes, en Najayo Arriba de San Cristóbal sur, donde la ‘inundación’ hizo su trabajo y dejó el ‘camino vedado’. Es una ‘vaina’ que cada aguacero fuerte ponga a parir a tantas comunidades, afectando el proceso educativo.
Pero no solo el acceso ha sido el ‘dolor de cabeza’. En el Liceo General Francisco Sosa, en el municipio Galván, las filtraciones han transformado las aulas en ‘piscinas’. Los ‘profesores’, junto a la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), están en una ‘lucha’ esperando una solución ‘de una vez por todas’, antes de que los techos terminen de desprenderse. Imagínense ustedes, ¿quién puede dar clases con el agua cayéndole en la cabeza? ¡Un ‘lío’ grande!
La misma situación se reportó en la regional 18-00, que abarca Bahoruco e Independencia, con filtraciones en techos de varias escuelas. Más al norte, en Villa Mella, el Politécnico Vicente Vargas del distrito educativo 10-01, sufrió un ‘charco’ que dificultó la movilidad tanto para el ‘profesorado’ como para los alumnos. Esto demuestra que el problema es generalizado y afecta a los ‘planteles’ sin importar la ubicación.
Las aulas de la Escuela Padres de la Patria, en San Antonio de Guerra, Santo Domingo Este, también se llenaron de agua. Pero la cosa se puso ‘más crítica’ en la Escuela Hogar Pituca Flores, del distrito educativo 15-02 en el Distrito Nacional, donde los docentes expresaron que no sabían ‘ni por dónde sacar el agua’, al ver cómo el plantel completo quedó ‘bajo agua’. ¡Una situación ‘jevi’ y preocupante a la vez!
Y la lista sigue, mi gente. La misma ‘cantaleta’ se escuchó desde el Liceo Técnico San José, en Vicente Noble, así como en la Escuela primaria Pedro Henríquez Ureña en Villa Mella, el Centro Educativo Santa Filomena y otros más. Ante este panorama ‘desesperante’, el Ministerio de Educación tuvo que intervenir. Tomaron la decisión de suspender la docencia este martes 27 de octubre en los centros educativos localizados en ‘zonas vulnerables’ bajo ‘alerta amarilla’.
Esta medida preventiva busca proteger a la muchachada y al personal educativo, evitando cualquier tipo de riesgo. Según la institución, era crucial prevenir incidentes en esos ‘planteles’ que siempre se ven afectados por inundaciones, especialmente los que están cerca de ríos, ‘cañadas’, o en zonas costeras. Es un ‘saco e’ sal’ que toca a la puerta con cada ‘temporal’, y las autoridades tienen que ponerse ‘las pilas’ para que no haya que ‘lamentar males mayores’. La educación no puede seguir ‘en remojo’, urge una solución permanente para nuestros centros.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



