¡Klk con los derechos de autor! La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) acaba de tirar la casa por la ventana con una iniciativa que va a poner a muchos a celebrar: el inicio de la Maestría en Gestión Colectiva de Producciones Artísticas y Culturales. Esta maestría, que arranca este sábado, no es un relajo, sino una propuesta académica seria que busca profesionalizar el sector de las industrias creativas dominicanas y, lo más importante, fortalecer el manejo y la protección de los derechos de autor. Es una vaina que hacía falta, de verdad.
Según la noticia, la idea de esta formación especializada es del merenguero, compositor y gestor cultural Pochy Familia, quien ha identificado un vacío importante en la preparación de quienes se dedican a producir, difundir y vender bienes y servicios culturales. Con la velocidad que llevan las plataformas digitales y los avances tecnológicos, ya era hora de que el país se pusiera al día. Como dice el refrán dominicano, ‘cada uno en lo suyo’. Pues, esta maestría viene a poner a cada quien a entender ‘lo suyo’ en el complejo mundo de la propiedad intelectual.
Pochy Familia mismo lo dejó claro: ‘Esta maestría viene a llenar un vacío no solamente para los titulares de derechos, sino para todas las personas que están involucradas en el arte y en las industrias creativas’. Esto es un paso de avance bacano para el tigueraje que vive del arte, asegurando que su trabajo sea valorado y protegido como se debe. La iniciativa ha sido posible gracias a un ‘coro’ interinstitucional de primera, incluyendo al Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), la Oficina Nacional de Derecho de Autor (ONDA) y el Sistema de Gestión Colectiva, donde participan entidades como SGACEDOM y SODAIE. ¡Eso sí es trabajo en equipo!
El programa, impartido a través de la Vicerrectoría de Investigación y Posgrado y la Facultad de Artes de la UASD, tiene un currículum jevi. No solo se enfoca en la administración de derechos de autor, sino que también abarca derechos conexos, gestión colectiva, licenciamiento, cómo se recaudan las regalías, propiedad intelectual y toda la legislación que le aplica a las industrias culturales. Esto significa que los participantes van a salir hechos unos duros en la materia, listos para enfrentar los desafíos del mercado artístico y cultural, tanto a nivel local como internacional. Es como darle una ‘caja de herramientas’ completísima a los profesionales del sector.
Un detalle que hace esta maestría aún más interesante es que no se limita solo a músicos. Pochy Familia explicó que está diseñada para un público amplio: gestores culturales, productores audiovisuales, escritores, funcionarios públicos y todo aquel que tenga que ver con la industria cultural. El objetivo es que todos estos profesionales entiendan los mecanismos legales, económicos y administrativos que garantizan que las creaciones artísticas estén protegidas y que sus creadores reciban la remuneración justa. ¡Ya era tiempo de que se pusieran los pantalones en este tema!
Además, el promotor de la iniciativa resaltó la importancia de desarrollar investigaciones científicas. La idea es establecer criterios técnicos para valorar el uso de las obras, especialmente las musicales. Pochy Familia mencionó que ‘con estudios econométricos podremos calcular, a la luz de la economía dominicana, cuál es el valor de la música cuando suena en un hotel, un restaurante u otros establecimientos’. Esto es un avance tremendo, porque permitirá sustentar metodologías para estimar el valor económico de la música y otras producciones, haciendo más transparente y equitativa la gestión colectiva y el pago de regalías. ¡Un paso de gigantes para la equidad!
El crecimiento de nuestra economía, según la noticia, debe ir de la mano con una mayor preparación en las industrias creativas. El contexto actual, con la inteligencia artificial y las plataformas digitales, presenta tanto oportunidades como desafíos para la protección de las obras y los modelos de negocio tradicionales. Esta maestría, al preparar a profesionales con herramientas actualizadas, asegura que el ‘tigueraje’ dominicano pueda aprovechar al máximo este nuevo escenario. Es una señal clara de que el país está mirando hacia el futuro y apostando por su talento.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




