¡Aquí se armó un ‘coro’ del bueno en el Parque Independencia, mis hermanos! Organizaciones y personalidades de todos los palos –académicos, artistas, políticos y más– se dieron cita para una jornada de Solidaridad que llevaba el lema ‘Cuba no está sola’. Esta iniciativa es parte de una campaña nacional del pueblo dominicano, que se ha apiñado para demostrarle al mundo que, a pesar de las distancias, la hermandad caribeña está más viva que nunca frente a los desafíos que enfrenta la isla hermana.
La verdad del asunto es que esta movilización no es una ‘vaina’ de ahora. Detrás de todo esto está el prolongado bloqueo económico y petrolero que Estados Unidos le ha impuesto a Cuba por décadas, una situación que ha puesto a los cubanos en una situación ‘medio jevi’ para conseguir lo básico. Este cerco ha impactado desde el acceso a medicinas hasta la energía, frenando el desarrollo de la nación caribeña y creando una situación que muchos en el patio consideran injusta y hasta ‘medio macana’ por el sufrimiento que causa a su gente.
Y esta ‘chercha’ de apoyo no se quedó solo aquí en Quisqueya; fue parte de una acción internacional que se replicó en un viaje de países de América Latina, el Caribe y más allá. Mientras aquí se promovía la recolección de equipos médicos vitales, paneles solares para dar un respiro energético y alimentos esenciales, la diáspora cubana y sus aliados en el mundo también estaban activados. Es que la necesidad es grande, y la resistencia cubana ha sido un ejemplo de dignidad que cala hondo en el alma de los pueblos que hemos vivido nuestras propias luchas y ‘vainas’.
El Parque Independencia, ese lugar sagrado de nuestra historia donde se proclamó la República, se convirtió en el escenario perfecto para este acto de apoyo. Aquí no se trata solo de un simbolismo ‘chulo’, sino de una declaración fuerte y clara. Manuel Salazar, dirigente de izquierda de renombre, no se anduvo con rodeos y afirmó que esta jornada es “una manifestación de la más alta solidaridad con el pueblo cubano frente a la agresión yanki”. Y Roberto Payano, por su lado, enfatizó que la solidaridad es un deber “moral y político” del ‘tigueraje’ dominicano que, asegura, ha decidido alzar su voz para que se termine el ‘abuso’ contra los hermanos cubanos.
Al final del día, lo que quedó claro es que la unidad de los pueblos de Latinoamérica y el Caribe es un tesoro que debemos cuidar. A pesar de las diferencias políticas o ideológicas, cuando se trata de humanismo y de echarle una mano al que lo necesita, los dominicanos nos ponemos ‘de una vez’. Este ‘coro’ dejó el mensaje resonando en el aire: ‘¡Cuba no está sola!’, y su resistencia seguirá siendo una inspiración para muchos. Es la hermandad caribeña, ese lazo invisible que nos une en las buenas y en las ‘vainas’, demostrando que juntos, somos más.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




