Una semana con el iPhone 13 Pro Max: ¿merece la pena el nuevo móvil de Apple?

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Apple no se pierde una cita. La empresa de Cupertino ha escogido el mes septiembre, como casi siempre, para lanzar su última gran apuesta en telefonía, la del iPhone 13, que, como ocurrió con su antecesor directo, está conformada por 4 terminales diferenciados por sus tamaños y características. La punta de lanza, no obstante, está conformada por los modelos Pro y Pro Max. Estos dos ‘smartphones’, más grandes que el resto, incluyen novedades que el usuario no podrá encontrar en los hermanos pequeños y, evidentemente, tampoco en los iPhone 12 del año pasado. ¿Son suficientes para justificar un desembolso que, en función del modelo, puede estar próximo a los 2.000 euros? Depende del uso que se le vaya

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En ABC hemos estado probando el iPhone 13 Pro Max, el más puntero de todos los de la firma de la manzana, durante la última semana; tiempo suficiente para darnos cuenta de que la apuesta mejora lo que había antes, pero hasta cierto punto. Sería un error para el usuario corriente pensar que los nuevos Pro y Pro Max representan una gran revolución respecto a los iPhone 12. Los terminales cuentan con unas especificaciones parecidas a las de su predecesor. Las pantallas, además, se mueven en los mismos tamaños; en las 6.7 pulgadas en el caso del modelo Pro Max y las 6.1 del Pro ‘a secas’.

El diseño de los dispositivos tampoco varía demasiado; lo mismo se puede decir del peso, que sube un poco, pero no se trata de una diferencia drástica. Quizá aquellos que estén acostumbrados a terminales más pequeños notarán el cambio y puede que el nuevo móvil les resulte algo incómodo. Nosotros, durante las pruebas, no hemos encontrado ninguna pega en este aspecto. Tampoco en el agarre, que sigue siendo bueno, aunque algo más complicado en el caso del Pro Max debido a sus dimensiones.

El iPhone 13 Pro Max (a la izquierda) y el iPhone 13 Pro
El iPhone 13 Pro Max (a la izquierda) y el iPhone 13 Pro – R. A.

Todo más fluido

Que los nuevos iPhone 13 Pro no supongan una revolución no implica que no pongan a disposición del usuario herramientas que, en algunos casos, pueden justificar su compra. Especialmente para aquellos usuarios que le den un uso más profesional al ‘smartphone’. Una de las principales novedades que incorporan los Pro, que no el iPhone 13 normal y el modelo mini, es la tasa de refresco en pantalla de 120 Hz, que permite que la visualización de contenido sea mucho más fluida que en el resto de móviles lanzados por Apple hasta la fecha. Recordemos que esta tecnología está lejos de ser una novedad; lleva tiempo estando presente en dispositivos Android, incluso en aquellos que tienen un precio inferior. Lo mismo ha pasado con otras tecnologías, como el 5G, red para la que Apple hace tan solo un año no había fabricado ningún dispositivo compatible.

Este cambio, que permite variar la imagen hasta 120 veces por cada segundo se intuye en todas las acciones que realiza el usuario. Las acciones resultan algo más fluidas que en el iPhone 12; desde moverse por la interfaz del dispositivo hasta utilizar aplicaciones. Sin duda, se trata de un cambio interesante que se echa en falta en los iPhone 13 y iPhone 13 mini que, como hemos explicado, no incorporan la tecnología. Más allá de esto, la resolución de la pantalla OLED que montan los terminales sigue sobrada. No hay un gran cambio respecto a lo que ofrecía -y sigue ofreciendo- el iPhone 12.

Por debajo del panel, el móvil incorpora el nuevo chip A15 Bionic, que es de fabricación propia. Aunque está presente en todos los modelos, la versión más avanzada, que incluye una GPU de 5 núcleos, solo está presente en los modelos Pro; el procesador de los otros dos se queda en los 4. Esto, de todos modos, no es un cambio que deba de importar a la mayoría de usuarios. Los chips de Apple llevan años brillando con más fuerza que los de la competencia: pueden con todo lo que el usuario les eche; desde mover las aplicaciones más pesadas, hasta editar vídeos o jugar a videojuegos. En el caso del iPhone 13 la cosa no cambia.

Si hablamos de la batería, nos encontramos con otro pequeño salto. Durante las pruebas, este periódico ha podido utilizar de forma intensiva el móvil durante un día entero sin que la batería llegue a estar cerca del 25% en ningún momento. Teniendo esto en cuenta, con hacer una carga por las noches para no pasar apuros al día siguiente es más que suficiente. Aunque no se trata de un gran incremento respecto a los 12 Pro, que ya aguantaban lo suyo, sí que se nota una mayor autonomía. Respecto a la memoria, además de las opciones de 128, 256 y 512 GB nos encontramos con una nueva de 1 TB, es decir, 1.000 GB. En función de la capacidad, el precio del terminal varía.

La mejor cámara en un móvil Apple

Entre los cambios destacan las nuevas cámaras de los modelos Pro. Si hace un año decíamos que el mejor iPhone para grabar y capturar imágenes era el 12, ahora no nos cabe duda de que el más puntero es el 13. Que, bien visto, es lo suyo y se debería dar, prácticamente, por hecho. El Pro y el Pro Max incorporan tres lentes en su trasera con las mismas capacidades independientemente del modelo: un sensor principal (12 MP), un ultra gran angular (12 MP) y un teleobjetivo (12 MP).

Estos sensores, que van acompañados por otro en el frontal, también de 12 MP, tienen un rendimiento sobresaliente; las mejoras se notan, sobre todo, en situaciones de poca luz. El terminal también incorpora una nueva opción llamada ‘Perfiles’, que permite ajustar las cámaras con una serie de filtros para obtener distintos resultados en el color de la imagen. También se incorpora una nueva opción de macro para hacer fotografías a corta distancia que ofrece unos resultados correctos, aunque, por el momento, no se puede activar de forma manual. Por el contrario debemos acercarnos al objeto en cuestión para que salga de forma automática. Algo que resulta un poco molesto.

Imagen capturada con el macro
Imagen capturada con el macro – R. Alonso

Si cogemos todo esto y lo agitamos, nos damos cuenta de que hay un salto. Quizá no lo suficiente para convencer a un usuario básico de que corra a la tienda a comprar alguno de los nuevos terminales, pero la mejora en las cámaras respecto al iPhone 12 Pro y Pro Max existe.

R. Alonso
R. Alonso
R. Alonso
R. Alonso
R. Alonso
R. Alonso
Imagen capturada con el modo retrato
Imagen capturada con el modo retrato – R. Alonso

También mejora la grabación de vídeo. Más allá de la resolución 4K, que ya estaba presente en el iPhone 12, los 13 Pro destacan por la llegada del modo cinematográfico, que permite al usuario cambiar el enfoque durante la grabación. A diferencia del macro, se puede seleccionar de forma manual desde la pantalla de la cámara. En concreto, la funcionalidad permite reconocer personas y animales durante la grabación, si se pulsa encima de cada uno, la cámara comenzará a enfocarlo. También funciona perfectamente con objetos. Posiblemente se trata de una herramienta que no será del interés del usuario básico, sin embargo, los amantes del vídeo seguro que sabrán valorarlo.

El modo cinematográfico reconoce animales y personas y permite al usuario seleccionar a cual enfocar durante la grabación
El modo cinematográfico reconoce animales y personas y permite al usuario seleccionar a cual enfocar durante la grabación – R. Alonso

¿Merece la pena?

Como avisábamos en el primer párrafo, depende. Apple ha creado dos terminales que cuentan con mejores cámaras, nuevas opciones de grabación, mayor autonomía y una fluidez superior. Y está bien, son cambios que gustarán a los amantes de la fotografía y a aquellos que estén acostumbrados a exprimir sus terminales. Para el resto, para los que se conforman con un móvil que va sobrado en todos los aspectos aunque no incluya estás opciones, el iPhone 12 Pro, o incluso un terminal inferior, más si lo del 5G les da un poco igual, es una mejor opción. El aparato, desde luego, les saldrá más barato. Y es que hay que tener en cuenta que los iPhone 13 Pro arrancan en los 1.159 euros y pueden alcanzar los 1.839 en caso de que el usuario quiera el modelo Max con 1TB de almacenamiento.

Además, hay que tener en cuenta que comienza a ser sencillo encontrar terminales de la familia iPhone 12 que obligan a gastar bastante menos. Y si hablamos de los modelos 11 o los X, que siguen teniendo mucho que ofrecer, el desembolso se vuelve todavía menor.