EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Aunque los brackets se utilizan principalmente para mejorar la estética dental, también desempeñan un papel fundamental en la solución de problemas de funcionalidad bucal. Pero, ¿cuál es el tiempo recomendado para su uso según la condición de cada paciente?
De acuerdo con la especialista en ortodoncia y ortopedia maxilofacial, Anabel de Jesús Cotes Muñoz, la duración del tratamiento con brackets depende de varios factores propios de cada paciente, como la gravedad del problema dental, la edad y su biología.
En una entrevista para El Nuevo Diario, la especialista explicó que, por lo general, estos aparatos de ortodoncia tienen una duración de entre uno y tres años como máximo, debido a los movimientos graduales que debe realizar la dentadura para no afectar los tejidos dentarios.
Además, explicó que la ortodoncia puede corregir múltiples problemas, como apiñamiento dental, bruxismo, líneas medias desviadas, mordida abierta, mordida cruzada, inestabilidad en la mordida, sonrisa gingival, dolor en la articulación temporomandibular, asimetrías y problemas esqueléticos.
Estos procedimientos tienen como objetivo lograr una alineación y posición adecuadas de los dientes para mejorar tanto la estética como la función de la dentadura.
Factores que prolongan el tratamiento con brackets
El tratamiento de ortodoncia busca alinear y corregir problemas de posición de los dientes mediante la aplicación de fuerzas suaves y constantes que permitan alcanzar una posición adecuada de la dentadura.
En ese sentido, la ortodoncista explicó que la duración del tratamiento no solo depende de las indicaciones del especialista, sino también del compromiso del paciente. Existen casos más complejos que requieren un período prolongado de tratamiento.
«Si el paciente no asiste a las consultas, el tratamiento no avanzará, porque los brackets no trabajan por sí solos. Por lo tanto, la falta de seguimiento puede prolongar el tratamiento», indicó la especialista.
Casos más complejos en ortodoncia
La doctora Cotes mencionó que algunos casos requieren cirugía maxilofacial, especialmente cuando hay problemas esqueléticos, es decir, cuando los huesos del maxilar superior e inferior no están correctamente alineados.
En estos casos, la cirugía ayuda a mejorar la armonía entre los huesos maxilares y mandibulares, facilitando el éxito del tratamiento ortodóntico.
El apiñamiento dental, el caso más frecuente
Según la especialista, el apiñamiento dental es una de las patologías más comunes entre los pacientes. Además, precisó que no se trata solo de un problema estético, como muchos creen, sino también de un problema biológico que afecta tanto la salud oral como la funcionalidad de la mordida.
También explicó que, para corregir este problema, se recomienda el uso de brackets, alineadores u otros dispositivos ortodónticos que ejercen presión controlada sobre los dientes, permitiendo que estos se organicen de manera natural sin competir por el espacio.