La reciente vaguada dejó una estela de preocupación en nuestro país, impactando a un ‘viaje’ de familias y comunidades. Según el reporte, unas 2,670 personas tuvieron que ser desplazadas de sus hogares, mientras 534 viviendas resultaron afectadas de una forma u otra. Además, la situación dejó a 28 comunidades completamente aisladas, una ‘vaina’ que siempre nos pone a pensar en la vulnerabilidad de ciertas zonas de la República Dominicana ante fenómenos atmosféricos.
Asegún informó el director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), Erdwin Robert Olivares Luciano, desde la sede de la institución, la buena noticia es que muchos de los evacuados pudieron regresar a sus casas este mismo miércoles. Sin embargo, la advertencia está ahí: las lluvias continuarán, aunque con una intensidad disminuida, por lo que el ‘tigueraje’ debe mantenerse atento y seguir las indicaciones de las autoridades.
El COE, bregando con la situación de una vez, anunció que los niveles de alerta han bajado. Ahora mismo, 16 provincias están en alerta verde y cuatro en amarilla. Específicamente, Monte Plata, San José de Ocoa, La Altagracia y San Pedro de Macorís se mantienen en alerta amarilla, pidiendo a la gente que no se descuide. Mientras tanto, en verde están el Gran Santo Domingo, La Vega, Monseñor Nouel, San Cristóbal, Samaná, Azua, Peravia, Dajabón, La Romana, San Juan, Pedernales, Barahona, El Seibo y Hato Mayor. Eso sí, la variabilidad climática es una realidad, así que los protocolos de seguridad deben seguir activos.
El meteorólogo Warner Rivera, aportando su granito de arena, señaló que las lluvias seguirán con mayor presencia en el sureste y norte del país. De acuerdo con el reporte del Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), las acumulaciones de agua fueron significativas en varios puntos, lo que nos da una idea del porqué de los daños. Santo Domingo Este, provincia Santo Domingo, recibió 159.6 milímetros de agua; Bayaguana, Monte Plata, 146.5; Nizao, Peravia, 142.2; y Ensanche la Fe, Distrito Nacional, 138.2. Otros puntos como Hato Mayor (129.8), Oviedo en Pedernales (111.2), Ciudad Juan Bosch (102.6) y San Cristóbal (91.2) también cogieron una pila de agua, que no es ‘chulo’ para nadie.
Estas vaguadas son parte de la realidad climática de nuestro amado terruño. Cada cierto tiempo, el país tiene que ‘bregar’ con estos fenómenos, y la respuesta coordinada del COE es clave para minimizar los daños. Es un recordatorio de que la naturaleza siempre nos da sorpresas y que la preparación es la mejor herramienta que tenemos como pueblo. La solidaridad entre los dominicanos, ese ‘coro’ que se arma para ayudar al prójimo, es algo que siempre nos saca a flote en momentos difíciles como estos.
Es vital que la gente se mantenga informada a través de los canales oficiales y que, ante cualquier señal de riesgo, actúe con prudencia. La prevención es la base para evitar tragedias mayores y para que, aunque la naturaleza nos dé su ‘cantazo’, podamos recuperarnos rápido y seguir con la vida. Mantengámonos alertas, apoyemos a quienes más lo necesitan y sigamos las directrices para que estas ‘vainas’ de la naturaleza no nos cojan desprevenidos. ¡Vamos a echarle ganas!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




