La gente de Villa Consuelo, cerca del Play de la Normal, está que se la lleva el diablo con la situación de sus calles. Es una ‘vaina’ de sucio y abandono que no tiene nombre, asegurando que sus vidas están en peligro por la basura y las aguas negras. El sector de Villa Consuelo se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza, con desechos sólidos acumulados por doquier y un sistema de drenaje que colapsa con el menor aguacero. Esto, mi gente, no es de ahora, pero la paciencia ya se agotó.
Los reportes que nos llegaron desde la calle Felipe Vicini Perdomo son claros como el agua: vertederos improvisados que parecen montañas y un hedor que te tumba de espalda. Es una ‘chercha’ de mosquitos, ratas y todo tipo de alimañas que tienen a los moradores con el grito al cielo. Los vecinos grabaron unos videos donde se ve cómo el agua de lluvia, mezclada con la de cloaca, se convierte en un río bravo por las calles, dejando a la gente incomunicada y con el miedo en el cuerpo de enfermarse con cualquier ‘vaina’ de esa.
Lo que más le pica a la gente, y con razón, es ver cómo se gasta un ‘viaje de’ cuarto en una subestación eléctrica nuevecita, ahí mismo, al ladito, mientras el entorno parece sacado de una película de terror. ¿Cómo es posible que el gobierno invierta en megaobras, lo cual está de lo más bien para el desarrollo del país, pero se olvide del ‘pueblo llano’ que vive al lado? Es como ponerle un techo de oro a una casa con los cimientos podridos. Es un ‘tigueraje’ que no se entiende. La realidad es que la inversión en infraestructura es crucial, pero esta debe ir de la mano con la mejora de las condiciones de vida de las comunidades circundantes, o de lo contrario, la paradoja se vuelve insostenible.
Este ‘relajo’ de la basura y el drenaje no es nuevo en el país. Barrios como Villa Consuelo, y otros sectores populosos del Gran Santo Domingo, han cargado históricamente con la desidia municipal. La falta de planificación urbana y de mantenimiento preventivo ha sido una constante en la gestión de nuestros ayuntamientos. Los moradores de Villa Consuelo no están pidiendo la luna, simplemente exigen que el Ayuntamiento del Distrito Nacional y las demás autoridades pongan carta en el asunto ‘de una vez’ por todas. Quieren una limpieza profunda, un arreglo serio del sistema de alcantarillado y que les garanticen vivir en un ambiente ‘chulo’ y saludable.
Es vital que se entienda que este tipo de problemas no solo afecta la salud física de la comunidad, sino que también golpea el ánimo, la moral y la calidad de vida de la gente. Un barrio sucio y maloliente es un caldo de cultivo para la desesperanza y la desvalorización social. Se necesita una visión a largo plazo, no solo parches. Es hora de que las autoridades se pongan las pilas y demuestren que el desarrollo no es solo cemento y cables, sino también, y sobre todo, bienestar para su gente. No hay forma de que una obra ‘bacana’ como la subestación luzca bien si sus alrededores son una ‘vaina’ de asco.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




