En un reconocimiento que ha llenado de orgullo a la cultura dominicana, Blas Darío Fragoso, mejor conocido como “El Blachy”, ha sido declarado nada más y nada menos que **Munícipe Distinguido** de la ciudad de Santo Domingo. Esta distinción, otorgada por la Alcaldía del Distrito Nacional, no es un bulto cualquiera; es un galardón que resalta su talento excepcional y su rol como inspiración para un viaje de jóvenes de nuestros barrios, que ven en él el reflejo de sus propios sueños y aspiraciones. ¡Una vaina jevi, de verdad!
La alcaldesa Carolina Mejía, al entregar el reconocimiento, no pudo ocultar su alegría. Y es que no es para menos, reconocer a un artista que le ha dado un giro chulo al merengue típico es algo que está de lo más bien. Mejía enfatizó que El Blachy no solo es un talento del patio que se la busca, sino también un embajador de nuestra dominicanidad, que ha logrado revitalizar ese ritmo que nos corre por las venas, ese merengue que hace que hasta el más tieso mueva el esqueleto. Asegún sus palabras, “reconocemos en El Blachy su talento artístico, pero sobre todo el poder ser un tan buen expositor de la dominicana a través de su gran desempeño como artista y por la revitalización que nuestro merengue típico ha podido tener a través de tu talento”. ¡Un reconocimiento que se merece de una vez!
Para entender la magnitud de este premio, hay que echarle un vistazo a lo que significa el merengue típico para nosotros, los dominicanos. Este género, conocido también como ‘perico ripiao’, es la raíz de nuestra identidad musical. Con su güira, tambora, bajo y, sobre todo, el acordeón que le da ese toque único, el merengue típico nació en el Cibao y fue el primer merengue en ponerse bacano en el país. Por años, fue la banda sonora de cada fiesta, de cada coro en el campo y en los pueblos. Pero como todo, con el tiempo, otros ritmos urbanos empezaron a coger fuerza, y el típico, aunque nunca desapareció, se sintió como que le faltaba un empujoncito para conectar con las nuevas generaciones. Es ahí donde entra El Blachy, con su estilo innovador y fresco, sin dejar de lado la esencia. Él ha sido clave para que el ‘perico ripiao’ no se quedara atrás y siguiera siendo relevante, trayéndolo de vuelta al mainstream de una manera que ni te imaginas, ¡poniéndolo a sonar en todos los lados!
El Blachy es la encarnación del tigueraje dominicano bien enfocado. Su historia es la de muchos jóvenes de barrios populares que, con talento y dedicación, logran romper barreras y alcanzar la cima. Su música no solo pone a la gente a bailar, sino que también lleva un mensaje de superación, de que no importa de dónde vengas, si te fajas y le metes corazón, puedes llegar lejos. Ver a un muchacho del barrio recibir un reconocimiento de esta talla de la Alcaldía del Distrito Nacional, es un ejemplo clarito de que los sueños se pueden hacer realidad, y eso es lo que más inspira a los más jóvenes que están en la lucha, buscando su oportunidad.
El proceso para esta declaratoria fue transparente y contó con un apoyo masivo. La propuesta se aprobó a unanimidad el pasado 20 de enero, con el respaldo del presidente del Concejo de Regidores, Yovany Moya, y los voceros de todas las bancadas. Esto demuestra que el talento y el impacto cultural de El Blachy trascienden cualquier diferencia política; fue un coro general para celebrar lo nuestro. Ediles como Ricardo Cuello Santiago y Francklin Ferreras, así como el diputado Manuel Núñez, fueron de los propulsores que le metieron cabeza a esta iniciativa, asegurándose de que la cultura dominicana recibiera el aplauso que se merece.
Al tomar la palabra, Blas Darío Fragoso, visiblemente emocionado, agradeció el gesto de la alcaldesa y de los regidores. Su discurso fue sencillo, humilde, pero lleno de compromiso, como es él. Aseguró que seguirá por el buen camino, siempre con la mira puesta en que sus padres, su esposa y sus fanáticos, que son el motor de su chercha, se sientan orgullosos. Es que, para un artista del pueblo, el cariño de su gente y la bendición de la familia son la vaina más grande. “Para mí es un orgullo que ustedes se sientan bien”, agregó, dejando claro que su éxito es compartido con los que siempre le han brindado su apoyo.
Este reconocimiento a El Blachy llega en un momento oportuno, justo después de la celebración del Día Nacional de la Juventud, el pasado 31 de enero. Durante ese día, el Concejo de Regidores del Ayuntamiento del Distrito Nacional también distinguió a otros 26 jóvenes que se han destacado en diversas áreas: política, cultura, comunicación social, economía, deporte y emprendimiento. Es un recordatorio de que Santo Domingo es una ciudad llena de jóvenes con talento y ganas de hacer la diferencia. Reconocer a estas figuras es sembrar esperanza, es decirle a la juventud que su esfuerzo no pasa desapercibido y que su contribución es vital para el desarrollo de la capital y, por ende, de todo el país. Es un mensaje claro de que se valora la entrega y la pasión de nuestra gente, tanto de los artistas que nos ponen a gozar como de los líderes que buscan un mejor futuro para todos. ¡Qué viva el talento dominicano, klk!
Este tipo de iniciativas, donde el Estado y las autoridades locales reconocen a sus talentos, son fundamentales para fortalecer nuestra identidad y para que las futuras generaciones tengan referentes positivos. El Blachy, con su acordeón y su carisma, no solo ha revitalizado un género musical, sino que ha puesto el nombre de Santo Domingo bien en alto, demostrando que con trabajo duro y amor por lo nuestro, se pueden lograr cosas grandes. Su título de Munícipe Distinguido es un sello de calidad para la cultura dominicana y un aplauso a un artista que no para de innovar.
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