Tuesday, February 10, 2026
26.8 C
Santo Domingo

Reforma Educativa: ¡La vaina es en serio para el desarrollo dominicano!

¡Atención, mi gente! Si hay una vaina que está en boca de todo el mundo y que nos tiene a todos con la guardia en alto, es la necesidad de transformar nuestro sistema de enseñanza. Y es que el recién juramentado ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt), Rafael Santos Badía, lo puso claro como el agua: necesitamos una Reforma Educativa profunda, de esas que cambian el juego, para que la educación dominicana vaya de la mano con el crecimiento económico que estamos experimentando en el país.

No es un secreto para nadie que la República Dominicana está ‘creciendo sin piedad’, atrayendo una cantidad impresionante de inversión extranjera y generando un viaje de empleos. Pero, ¿de qué nos vale tener tantas oportunidades si los muchachos que salen de la escuela no están preparados para agarrarlas? Santos Badía, quien hasta hace poco era el jefe del Infotep, la puso en su punto: no podemos seguir con una educación del siglo XIX en un país que se mueve a la velocidad de la luz. ¡Es un disparate, klk! La educación tiene que ser un motor, no un freno, y ahí es donde la visión de una educación actualizada cobra sentido para que la Reforma Educativa sea efectiva.

Es que la cosa es simple: ¿cómo vamos a pretender que los jóvenes se motiven con algo que no les hace sentido, que les parece un castigo y que no los conecta con el mundo real? El ministro fue enfático en que esta brecha entre lo que se enseña y lo que el mercado laboral demanda es un problema serio que nos afecta a todos como nación. Tenemos que buscar la forma de que el colegio sea un lugar chulo, donde se aprendan vainas que de verdad sirvan para echar pa’lante y construir un futuro bacano para todos los dominicanos, dándoles herramientas para la empleabilidad.

Santos Badía no se quedó en la crítica, sino que nos dio una visión clara de cómo el país se está transformando a pasos agigantados. Mencionó lugares que antes estaban ‘en baja’ y hoy son focos de desarrollo y progreso. Por ejemplo, Montecristi, con el proyecto CODEVI, que promete más de 6,000 empleos directos e indirectos; Navarrete, con unos 15,000 puestos de trabajo en el horizonte; o Santiago Rodríguez y Puerto Plata, cada uno con alrededor de 7,000 nuevos trabajos generándose en distintos sectores. Y qué decir de Miches, que con su turismo de lujo está creando unos 7,000 empleos, con tarifas hoteleras que te dejan con la boca abierta, ¡hasta 500 dólares la noche!

Y si hablamos de crecimiento, el eje Bávaro-Punta Cana sigue siendo un monstruo en expansión, con más de 31,000 empleos activos y en constante aumento, demandando personal con nuevas habilidades. Estas cifras no son un bulto; son la realidad de una economía vibrante que necesita de una mano de obra cualificada, con habilidades del siglo XXI, preparada para la tecnología y la innovación. ¿Qué significa esto para nuestro sistema educativo? Sencillo: tenemos que ponernos los patines y adecuar nuestra oferta académica a la demanda, formando a nuestros jóvenes con las competencias que de verdad les abran puertas en este mercado tan competitivo y dinámico.

Esta reforma no puede ser un teteo de cuatro gatos. Santos Badía fue muy claro al decir que esta transformación educativa debe ser un coro, un trabajo en equipo que involucre a todos los sectores de la sociedad dominicana: padres, estudiantes, las iglesias, los partidos políticos, los expertos en educación, las universidades y, muy especialmente, al sector productivo, que es el que sabe dónde ‘aprieta el zapato’ en cuanto a personal cualificado. ‘Esta reforma no se puede hacer sin nosotros, y nosotros somos todos’, sentenció, dejando claro que aquí nadie se queda fuera de la jugada, porque el futuro del país es una responsabilidad compartida.

En este sentido, el papel del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) es clave, casi el pivote de toda esta estrategia de desarrollo. Santos Badía, con la experiencia que le da haber dirigido esta institución, puso como ejemplo el caso de Haina. ¿Cómo es posible que un municipio con más de 40,000 empleos formales, principalmente industriales, haya estado por años sin un centro de formación técnica digno? Era una vaina inexplicable que atentaba contra el progreso local y la dignidad de su gente. Pero ya no.

Hoy Haina tiene un centro moderno, con simuladores y programas que abrazan la logística, la tecnología y la Industria 4.0. ¡Está jevi! Aunque, según el ministro, la demanda es tan alta que ya se está quedando chiquito y hará falta otro centro para cubrir todas las necesidades del sector industrial de la zona. Esto nos da una idea clara del impacto tangible y positivo que tiene la formación técnica especializada. No es solo un diploma; es una oportunidad real de insertarse en el mercado laboral y mejorar significativamente la calidad de vida de las familias dominicanas, promoviendo el ascenso social.

Y no se queda ahí la cosa. El Infotep ha estado haciendo un trabajo de locos a nivel nacional, expandiendo su oferta formativa. Mencionó el centro Hermanas Mirabal, que es un orgullo para la región; la escuela más grande de Hotelería y Turismo en Sabana de la Mar, con el apoyo de profesores de las Islas Baleares, lo que le da un toque internacional bacano y eleva el estándar; y la Escuela de Operadores de Maquinaria Pesada en Santana, equipada con simuladores y equipos especializados de última generación para formar profesionales altamente competentes. Estas iniciativas demuestran que, con visión y voluntad, se pueden lograr grandes cosas y transformar comunidades.

La República Dominicana tiene un potencial enorme. Nuestra gente es echada pa’lante, con ganas de aprender y de superarse. Lo que necesitamos es un sistema educativo que sea un trampolín, no un muro. Un sistema que forme tigueres y tiguerezas con las habilidades que demanda el siglo XXI, que les dé las herramientas para que no solo encuentren un empleo, sino que puedan crearlos, innovar y emprender. Una Reforma Educativa no es solo un ajuste curricular; es una apuesta por el futuro del país, por la prosperidad de cada dominicano y dominicana. Es hora de que esa visión se materialice, y que la juventud vea en la educación la puerta grande hacia sus sueños y aspiraciones.

Esta llamada a la acción de Santos Badía resuena con la urgencia que el momento amerita. No podemos darnos el lujo de dejar pasar esta oportunidad de oro para alinear nuestra educación con la pujante economía. Es una inversión en nuestro principal activo: la gente. Si logramos que cada estudiante encuentre en las aulas un camino relevante y emocionante, habremos dado un salto cualitativo como nación, asegurando que la bonanza económica se traduzca en bienestar para todos, desde Dajabón hasta Pedernales. Es un compromiso que debemos asumir como sociedad, con el corazón en la mano y la mente en el progreso, para construir la República Dominicana que todos anhelamos.

Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!

¿Tú que opinas? Cuéntalo aquí:

Hot this week

Banco Popular: Un **Montón** de Cuartos y Éxitos Financieros en 2025

¡Mi gente! El Banco Popular Dominicano ha vuelto a...

El **Bulto** de la Stablecoin de Trump: ¿Binance Tiene el **Control** o Es Pura **Chercha**?

¡Klk, mi gente! Aquí en la capital del merengue,...

¡Qué vaina! Monte Plata a oscuras: Apagón por **corte de árboles** en protesta de Peralvillo

¡Atención, mi gente de Monte Plata! Una situación que...

El Metro de Santo Domingo: Nueva Línea 2-C, ¡una solución bacana!

El anuncio por parte del presidente Luis Abinader sobre...

¡Un Cambio Chulo! Farmacias Dominicanas al Frente del Cuidado de la Salud

¡Klk, mi gente! Si hay algo que siempre ha...

Temas

spot_img

Related Articles

Categorias Populares

spot_imgspot_img