¡Klk, mi gente! Aquí en la capital del merengue, donde siempre estamos alante en to’ los temas, nos ha caído un chisme del bueno que tiene al mundo de las criptomonedas con los ojos pela’os. Se trata de la stablecoin USD1, esa vaina que está ligada a la figura del expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Pues mira tú, que según los datos de la plataforma Arkham, especializada en análisis on-chain, un viaje de casi el 90% de esta criptomoneda está en poder de Binance, el exchange más grande del mundo. Esto ha levantado un sinfín de preguntas: ¿quién realmente tiene el control de esta moneda digital? ¿Es Binance un simple custodio o hay algo más detrás de este tremendo acaparamiento?
Miren qué chulo es esto. Las stablecoins, para los que no están muy empapa’os en el tema, son como la versión digital de los billetes de a dólar que uno tiene en el bolsillo. Su objetivo principal es mantener un valor estable, generalmente anclado al dólar estadounidense, para que no suban y bajen como una montaña rusa, como lo hacen el Bitcoin o el Ethereum. Son una herramienta súper útil para los que quieren operar en el mercado cripto sin tanto vaivén. Que una stablecoin, especialmente una asociada a un personaje tan influyente como Trump a través de su plataforma World Liberty Financial, esté tan concentrada en un solo lugar como Binance, es algo que no se ve todos los días y que prende las alarmas de una vez.
Asegún los números de Arkham, el 87% de los USD1, que representan una capitalización de mercado de 4.700 millones de dólares sobre un suministro total de 5.400 millones, está en manos de Binance. ¡Eso es un platal, señores! Imagínense esa cantidad de dinero digital bajo un mismo techo. Esto no significa que Binance sea el dueño de esos fondos, no es así de simple. En el mundo cripto, los exchanges funcionan como custodios, como si fueran esos grandes bancos donde la gente deposita sus chelitos para comerciar o simplemente guardarlos. Pero, independientemente de la propiedad legal, esta concentración tan heavy puede tener implicaciones bacanas.
La verdad es que tener un activo tan centralizado en un solo exchange, por más grande y robusto que sea Binance, genera una preocupación, y no es para menos. Cualquier vaina técnica que pase, un problema regulatorio o un ataque de seguridad a Binance, podría afectar directamente el valor y la operación de USD1. Es como poner todos los huevos en una misma canasta, ¿me entienden? Si esa canasta se cae, el desastre es general. Por eso es que muchos expertos en criptomonedas siempre están hablando de la descentralización, porque evita que el poder se concentre en pocas manos y el sistema sea más resistente a fallos.
Ante todo este bulto, tanto World Liberty Financial como Binance han salido a aclarar la situación de una vez. David Wachsman, portavoz de World Liberty Financial, fue enfático al decir que cualquier sugerencia de que Binance pueda tener algún tipo de influencia o control sobre ellos \”es completamente falsa\”. Argumentó, y con razón, que no es raro ver a grandes plataformas con grandes cantidades de ciertos tokens, y que cualquier chisme de una alianza oculta es pura chercha. Desde Binance, la gente explicó que su apoyo a USD1 es igual que el que le dan a otras criptomonedas, ofreciendo promociones y beneficios para que la gente se anime a usarlas. Estas ofertas, como la de diciembre de 2025 que daba hasta un 20% de interés anual por poner USD1 en \”productos flexibles\”, son normales en este universo.
Aquí es donde la cosa se pone más interesante y digna de un buen tigueraje periodístico. No se nos puede olvidar el contexto. El mismo Donald Trump, una figura que ha tenido su jaleo con el mundo financiero tradicional, ahora tiene una stablecoin con su huella. Y si a eso le sumamos la historia de Changpeng Zhao (CZ), el fundador de Binance, quien fue indultado por el gobierno de EE. UU. en octubre de 2025 tras ser procesado en 2023 por \”violar la BSA\” (Bank Secrecy Act) al no implementar un programa efectivo contra el lavado de dinero, bueno, la vaina se pone más picante. Aunque las empresas niegan cualquier conexión entre el indulto de CZ y las promociones de USD1, y aseguran que los listados responden a la demanda del mercado, uno no puede evitar atar cabos. ¡El mundo de los negocios y la política a veces es un solo coro!
A pesar de que Binance sigue teniendo sus restricciones legales para operar directamente en territorio gringo, esta acumulación masiva de USD1 es una señal clara de que la compañía está metiendo el pie más a fondo en proyectos que tienen su origen en los Estados Unidos. Es como un baile: los reguladores con el ojo puesto y Binance buscando la forma de expandir su terreno. La adopción de USD1 demuestra que hay un interés fuerte en captar la liquidez de activos vinculados a figuras políticas de peso. Aunque la empresa madre esté bajo lupa por los acuerdos con el Departamento de Justicia de EE. UU., el negocio sigue, y las estrategias de mercado no paran.
En resumidas cuentas, esta situación nos deja pensando en varias cosas. Primero, la creciente influencia de las figuras políticas en el mundo cripto, que ya no es un nicho de geeks, sino un terreno de juego para los grandes. Segundo, la delgada línea entre la custodia de activos y una posible influencia sobre ellos, especialmente cuando se acumulan cantidades tan astronómicas. Y tercero, la capacidad de gigantes como Binance para maniobrar en un ambiente regulatorio complicado, buscando siempre el camino para seguir creciendo y diversificando su portafolio. Estaremos pendientes para ver cómo se sigue desarrollando esta historia, porque esto es como una novela, ¡siempre hay un nuevo capítulo!
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