¡Klk mi gente! La Dirección General de Información y Defensa de los Afiliados a la Seguridad Social (DIDA) ha vuelto a dar cátedra, demostrando que está en la calle velando por todos nosotros. Asegún informaron, solo en el mes de enero, la DIDA le echó un pie a los abusos, evitando que se perpetraran más de RD$10 millones en **cobros ilegales** y exigencias indebidas a los afiliados al sistema de salud. ¡Eso sí es un palo! Esto fue posible gracias a la gestión de 349 denuncias y quejas recibidas a nivel nacional, una vaina que nos llena de esperanza y nos recuerda que no estamos solos frente a estas situaciones.
El director de la entidad, Elías Báez, explicó con lujo de detalles cómo estas intervenciones se llevaron a cabo a través del programa «DIDA 24 Horas Contigo». Este monto de los RD$10 millones no es poca cosa; es parte de un acumulado de acciones que la institución ha desarrollado desde diciembre. Y agárrense bien, porque desde ese mes, la DIDA ha contribuido a evitar entre 63 millones y 70 millones de pesos en cobros indebidos en centros de salud, tanto públicos como privados. Es un trabajo chulo que está haciendo la DIDA, protegiendo el bolsillo y la dignidad de la gente.
La DIDA, para los que no están del todo claros, es una institución creada por la Ley 87-01 sobre Seguridad Social, con la misión de defender los derechos de los afiliados al Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS). Su papel es fundamental para asegurar que las normativas se cumplan y que no se nos cobre de más ni se nos niegue un servicio por el cual ya estamos pagando a través de nuestro seguro. Es como ese guardia bacano que te protege de los abusos, una pieza clave en el andamiaje de nuestro sistema de salud.
Ahora bien, ¿cuáles son las principales quejas que recibe la DIDA? Pues las mismas que nos dan dolores de cabeza a un viaje de dominicanos. La mayoría de las denuncias se relacionan con la retención de pacientes por falta de pago, la exigencia de depósitos exagerados para otorgar altas médicas, cobros por encima de lo que cubre el seguro y la facturación de servicios que ni siquiera han sido auditados. Todas estas prácticas, según la DIDA y la ley, violan de una vez el Plan de Servicios de Salud (PDSS) y las normas de nuestro querido SDSS, una vaina que no se puede permitir.
Estar en un hospital es una situación de por sí estresante, tanto para el paciente como para la familia. Imagínate tú, en ese momento de vulnerabilidad, que te salgan con un bulto de papeles y una cuenta impagable. Es ahí donde el tigueraje de algunos centros de salud se aprovecha. Pero la DIDA ha dicho: «¡Hasta aquí!» Su labor es precisamente esa: garantizar que solo se pague lo que corresponde legalmente y que no se nos eche un pie con inventos ni se nos impongan cargas que no nos tocan.
Entre los casos más sonados gestionados en enero, Báez compartió uno que nos puso los pelos de punta. Una afiliada ingresada de emergencia por un evento cerebrovascular, una situación crítica, vio su alta condicionada al pago de más de 300 mil pesos. ¡Tremendo abuso! Gracias a la mediación oportuna de la DIDA, el centro de salud tuvo que fajarse y aceptar un pago acorde a la disponibilidad real de los familiares, mientras se continúa la auditoría de los servicios y medicamentos de alto costo. ¡Qué alivio para esa familia!
Pero la cosa no para ahí. También se presentó el caso de una paciente que lamentablemente falleció luego de una hospitalización prolongada en cuidados intensivos. Lo más fuerte es que su cuerpo fue retenido por una supuesta deuda millonaria. ¡Qué vaina más inhumana! La intervención institucional permitió la entrega inmediata del cadáver y, de una vez, evitó un desembolso inicial superior a 1.9 millones de pesos, en espera de la validación final de la cuenta médica. Es en estos momentos que uno ve el valor real de tener una institución como la DIDA.
El director Elías Báez fue enfático al recalcar que ningún centro de salud tiene la potestad de condicionar la atención médica, el alta hospitalaria ni mucho menos la entrega de un cadáver al pago previo de montos que no han sido auditados. Esta es una verdad que a veces se nos olvida, pero que es fundamental conocer para defendernos. La ley es clara en eso, y el que no la cumpla, está en un coro de problemas.
Por eso, amigos y hermanos dominicanos, la DIDA hace un llamado a la ciudadanía a no quedarse callados y a denunciar cualquier tipo de irregularidad. Tenemos que estar claros que nadie puede venir a robarnos el dinero ni a abusar de nuestra situación. A través de sus canales oficiales, la DIDA está ahí para escucharnos y actuar de una vez. ¡No cojan esa vaina a la ligera!
En un país donde el acceso a la salud es un derecho fundamental, es crucial contar con organismos que velen por la transparencia y el cumplimiento de las normativas. La labor de la DIDA es un pilar importante para garantizar que el Sistema Dominicano de Seguridad Social funcione de la mejor manera posible, eliminando esas prácticas abusivas que tanto daño le hacen a nuestra gente. Este trabajo es vital para que la confianza en el sistema no se desmorone y para que cada dominicano tenga la seguridad de que, en momentos difíciles, sus derechos serán respetados. ¡Es un trabajo jevi y necesario!
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