¡Qué vaina más dura! El mundo digital y la comunidad que tanto lo admiraba están de luto. Nos ha dejado a la temprana edad de 23 años el Influencer Damiano Alberti, un joven que, con su carisma y su lucha, conmovió a un viaje de gente en las redes sociales. Apenas un muchacho, Damiano libró una batalla de tres años contra el cáncer, una enfermedad que, lamentablemente, terminó por arrebatarle la vida.
La noticia, dada a conocer por su propia familia a través de Instagram, pegó fuerte. “Una parte de nosotros se ha ido para siempre, Damiano está libre de todo lo que ha vivido”, escribieron, un mensaje que te estruja el alma, ¿tú sabes? Es que ver a un ‘tígueraje’ tan joven, con tanta vida por delante, apagarse así, es algo que te deja pensando en la fragilidad de este coro que llamamos existencia.
La verdad es que la historia de Damiano no fue de esas que solo muestran la vida color de rosa o los viajes por el mundo que suelen postear otros influencers. La de él fue una narrativa de pura valentía, de ese ‘coraje’ que uno saca cuando la vida te pone la cosa bien jevi. En mayo de 2023, este muchacho, con la frente en alto, reveló que le habían diagnosticado un tumor maligno en la pierna. No se guardó la vaina, la compartió con su gente, sus más de 11 mil seguidores, abriendo las puertas a su realidad, a sus tratamientos, a la esperanza y, eventualmente, a la crudeza de la enfermedad.
El fenómeno de los influencers es algo que ha crecido un viaje, ¿verdad? Y en este patio dominicano, de una vez te digo que tenemos los nuestros que son súper chulos. Pero lo de Damiano va más allá de mostrar ropa o hacer chercha. Él representaba un tipo de influencia diferente, una que se basa en la autenticidad y en la vulnerabilidad. Compartir una lucha tan personal y devastadora requiere un nivel de honestidad que no todo el mundo se atreve a mostrar. Se convirtió en un faro para muchos que, asegura, atraviesan situaciones similares, demostrando que la batalla, aunque dura, se puede librar con dignidad y apoyo.
La familia de Alberti, en su emotivo post, también agradeció a toda su comunidad por el apoyo y el respeto. “Amaba a toda su comunidad y estaba orgulloso de lo que logró construir”, puntualizaron. Y es que el vínculo que se crea entre un influencer y sus seguidores es algo bacano, casi como un coro extendido. La gente siente esas vainas, se conecta, se identifica, y cuando el dolor toca a la puerta, pues lo sienten como suyo, como si fuera de la misma familia, klk.
En septiembre de 2025 –aunque en la noticia original aparece un error de año, tomamos esto como referencia– Damiano informó sobre su hospitalización y la necesidad de tomar un descanso de la creación de contenido. Ese silencio, para sus seguidores, era un indicio de la intensidad de su lucha. Esos momentos donde la salud te frena en seco, son un recordatorio de que, no importa cuántos likes o seguidores tengas, hay cosas que están por encima de todo.
La muerte de un joven de 23 años por cáncer nos hace reflexionar sobre muchas cosas. En nuestra Quisqueya, la concientización sobre esta enfermedad es un tema de importancia mayúscula. Historias como la de Damiano, aunque tristes, nos obligan a mirar más de cerca la realidad de miles de jóvenes y adultos que enfrentan este mal. Nos recuerda la importancia de la detección temprana, de la investigación médica y, sobre todo, del apoyo incondicional a quienes luchan.
El legado de Damiano Alberti no será solo el de un influencer que acumuló una cantidad considerable de seguidores. Será el de un guerrero digital que, a pesar de su corta edad, tuvo la madurez y la valentía de compartir su más grande desafío. Dejó una huella de resiliencia, de humanidad y de la fuerza del espíritu humano frente a la adversidad. Que su historia sirva de inspiración para que sigamos luchando, apoyándonos mutuamente y valorando cada segundo de esta vaina que es la vida.
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