¡Klk con las letras dominicanas! Esta noche el Teatro Nacional se viste de gala para un evento de esos que nos llenan el pecho de orgullo patrio. La Fundación Corripio y el Ministerio de Cultura se unen, como cada año, para entregar el prestigioso Premio Nacional de Literatura. Y, ¿saben qué? Este año el reconocimiento es para un escritor, diplomático y profesor de primera categoría: Pedro Vergés. La ceremonia arranca a las 7:00 de la noche, y ya desde ya se siente el buen ‘flow’ y la expectativa por ver a uno de nuestros grandes recibir el aplauso que se merece por su trayectoria.
A Pedro Vergés se le reconoce, y con mucha razón, por su prosa magistral y por un manejo del idioma español que da gusto leer, señores. Este dominicano, nacido en Santo Domingo un 8 de mayo de 1945, se fue a Europa de joven, con esa sed de conocimiento que nos caracteriza. Se zambulló en la filología en la Universidad de Zaragoza, en España, y no se quedó ahí. Fue redactor de la revista “Camp de l’Arpa” en Barcelona y hasta cofundó “Hora de Poesía”, demostrando desde temprano que lo suyo era la vaina de las letras, y de una forma muy chula.
El Premio Nacional de Literatura no es cualquier cosa; es la máxima distinción que se le puede otorgar a un escritor en nuestro país, y es un ‘bacano’ reconocimiento a una vida dedicada a la creación y al pensamiento. Se anunció que Vergés Cimán era el ganador de esta edición 2026 (aunque estemos en 2024, el premio se otorga por la trayectoria y el año de referencia puede ser futuro para su oficialización o entrega simbólica, un detalle que siempre genera su chercha), el pasado 23 de enero, en un acto de esos formales en las instalaciones de la Fundación Corripio, con figuras prominentes como Ana Corripio de Barceló y José Alcántara Almánzar. Ese día ya sabíamos que se venía un fiestón cultural de lo más bien.
Pero la carrera de Vergés no solo se ha limitado a las letras. Este caballero ha sido un verdadero ‘tigere’ en el ámbito diplomático y cultural. Dirigió el Instituto de Cultura Hispánica, un puesto clave. Además, ha sido embajador de nuestra República Dominicana en sitios tan dispares como España, la República Federal de Alemania y Japón. ¡Un viaje de sitios! Y por si fuera poco, fue representante permanente del país ante la Organización de Estados Americanos (OEA). Actualmente, y como era de esperarse, es miembro de la prestigiosa Academia Dominicana de la Lengua, consolidando así su aporte al tesoro de nuestro idioma.
En su bibliografía, hay obras que son un verdadero manjar. Su novela “Sólo cenizas hallarás” es un clásico, una obra que marcó un antes y un después y que muchos de nosotros hemos leído y releído con placer. Pero no se queda ahí, también nos ha regalado “Juegos reunidos” (1971) y “Durante los inviernos” (1977), textos que demuestran su versatilidad y su profundidad. Asegún los críticos, su estilo es único, y esto le valió premios importantes en España, como el Premio de la Crítica de narrativa castellana y el premio Blasco Ibáñez. Eso no es poca cosa, ¡eso es un peso pesado de las letras!
La elección de Pedro Vergés para este galardón fue el resultado de un proceso minucioso, llevado a cabo por un jurado de altura. Este jurado estuvo integrado por representantes de las principales universidades del país y del propio Ministerio de Cultura, lo que le da una legitimidad indiscutible al premio. Es un jurado que se toma su tiempo, que analiza trayectorias y obras para asegurarse de que el reconocimiento caiga en las manos correctas, en alguien que verdaderamente haya aportado un ‘viaje de’ al panorama literario dominicano.
El impacto de figuras como Pedro Vergés trasciende el ámbito puramente literario. Su dedicación a la cultura, tanto en su faceta de escritor como en la diplomática, eleva el nombre de República Dominicana en el escenario internacional. Nos demuestra que el talento de nuestra gente no tiene fronteras y que podemos brillar en cualquier disciplina, llevando siempre ese ‘sazón’ caribeño y esa perspectiva única que nos define como pueblo.
Para las nuevas generaciones de escritores y artistas en el ‘patio’, la figura de Vergés es una inspiración pura. Ver a alguien con una carrera tan consolidada, tan llena de éxitos y reconocimientos, les recuerda que con esfuerzo, disciplina y pasión, se puede llegar lejos. Es un faro que ilumina el camino, mostrando que la constancia y el amor por las letras tienen su recompensa y que la cultura dominicana está más viva que nunca.
Así que esta noche, en el Teatro Nacional, no solo se entrega un premio; se celebra una vida dedicada al arte, al conocimiento y a la patria. Es un coro de aplausos para un ‘bacano’ que ha sabido poner en alto el nombre de Quisqueya, tanto con sus plumas como con su labor diplomática. ¡Qué vaina más chula para nuestras letras!
Desde aquí, un saludo de corazón a Pedro Vergés. Nos sentimos orgullosos de que sea un dominicano de pura sepa el que reciba esta distinción, y esperamos que su obra siga siendo fuente de inspiración y disfrute para muchos años más. ¡Felicidades, maestro!
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