La tragedia del ‘Jet Set’, esa discoteca que por décadas fue un ícono de la vida nocturna en Santo Domingo, sigue dando de qué hablar, y es que ahora un informe independiente, presentado por la defensa de los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, ha puesto el tema patas arriba. Según este nuevo peritaje, el doloroso colapso del Jet Set que cobró la vida de 236 personas no se debió a una sobrecarga reciente, como plantea el informe del Gobierno, sino a un deterioro prolongado y ‘silencioso’ de las vigas postensadas del techo. ¡Esta ‘vaina’ está cada vez más enredá!
Este peritaje, realizado por un equipo de expertos encabezado por el ingeniero José Manuel Lockhart Romero, Gabriel Carrera, Alfonso Francisco Ibarreta y Michael Gerard Murphy, contrasta directamente con la versión oficial. Ellos alegan que las cargas sobre el techo no variaron significativamente en los tres años previos al desplome, ocurrido el 8 de abril de 2025. En otras palabras, la estructura ya venía soportando el peso que tenía, incluso con la membrana bituminosa que le habían puesto. Para ellos, si las vigas hubieran estado en buen estado, la vaina no se hubiera caído.
El informe de la defensa profundiza en que la causa probable fue un deterioro progresivo, asociado a fracturas graduales en los alambres de postensado, provocado por corrosión y fisuración asistida por hidrógeno. Imagínense ustedes, una degradación que no se veía a simple vista, porque estaba por dentro de las estructuras. Esto es algo que pone a uno a pensar en la calidad de las inspecciones y el mantenimiento que se le da a las edificaciones en nuestro país. ¿Cuántos edificios ‘viejos’ por ahí estarán en condiciones similares y nadie lo sabe?
Lo más ‘heavy’ del asunto es que los peritos de la defensa también mencionan que se encontraron evidencias de conductos de postensado mal colocados desde la construcción original del edificio. O sea, estamos hablando de un problema que venía arrastrándose desde el día uno, debilitando las vigas por décadas. Esto no es poca cosa; un defecto de construcción tan fundamental pudo haber sido una bomba de tiempo esperando explotar, sin que los propietarios recientes tuvieran conocimiento de la situación oculta.
Además, el peritaje no se queda tranquilo y le da un ‘palo’ al informe oficial, cuestionando la metodología utilizada por la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie). Aseguran que el modelo computacional del Gobierno contenía errores geométricos y de cargas que sobreestimaron la demanda estructural. Argumentan que hay una diferencia entre el modelo y la geometría real del techo, lo que habría inflado artificialmente las cargas en hasta un 20%. Esto demuestra lo complejo y técnico que es este caso de la ‘Justicia’, con opiniones divididas hasta entre los expertos.
En un país como el nuestro, donde el ‘tigueraje’ a veces se impone sobre las normas, este caso del ‘Jet Set’ nos obliga a reflexionar seriamente sobre la responsabilidad en la construcción y el mantenimiento de edificaciones. Si realmente fue un deterioro acumulativo durante décadas y defectos constructivos ocultos, ¿dónde queda la seguridad de los ciudadanos que van a un ‘coro’ o a cualquier otro lugar público? La sociedad dominicana clama por respuestas claras y justicia para las víctimas y sus familias en esta triste historia que marcó un antes y un después en la confianza pública.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



