Desde el corazón del Caribe, la República Dominicana sigue capturando el alma de quien la visita, y esta vez, fue la reconocida influencer brasileña Bruna Luccas, conocida en las plataformas digitales como Brú Luccas, quien se quedó completamente ‘enchulá’ con el país. Con más de siete millones de seguidores en Instagram, la creadora de contenido no escatimó en elogios para nuestra tierra y, sobre todo, para la ‘gozadora’ actitud de su gente. Según sus propias palabras, ‘La gente de acá ya entendió lo que es la vida’, una frase que ha resonado con el sentir de muchos dominicanos, orgullosos de su forma peculiar de abrazar la existencia.
Bruna Luccas, quien se dedica a compartir su estilo de vida, sus aventuras de viaje y rutinas de fitness con su vasta audiencia, ha estado en un periplo por varios países del mundo, pero su escala en la República Dominicana parece haber dejado una huella indeleble. La ‘tiguerita’ brasileña destacó que la actitud de los dominicanos fue lo que más le impactó, esa forma innata de disfrutar cada momento. No es para menos, pues el dominicano se caracteriza por su alegría, su resiliencia y esa capacidad única para hacer ‘un coro’ en cualquier esquina, convirtiendo lo cotidiano en una fiesta.
Durante su estadía en Santo Domingo, Bruna no perdió el tiempo y se sumergió de lleno en el ‘ambiente’ local. Sus historias de Instagram se llenaron de videos donde se le veía bailando con una energía contagiosa, al son de ritmos tropicales que nos corren por la sangre: salsa, bachata y, cómo no, nuestro merengue. Esta interacción genuina con la cultura musical y la gente del patio le permitió palpar de cerca esa ‘chercha’ que tanto nos distingue, demostrando que la mejor manera de conocer un país es viviéndolo, bailándolo y sintiéndolo con todos los sentidos, ‘de una vez’.
Y como no hay visita completa a Quisqueya sin probar nuestras tradiciones más arraigadas, Bruna Luccas también se aventuró con la famosa mamajuana. Esta bebida espirituosa, con su mezcla de ron, vino tinto, miel y un sinfín de hierbas, raíces y trozos de madera, es un emblema de nuestra identidad y de la sabiduría ancestral. Compartir esta experiencia con sus seguidores no solo la conectó más con el país, sino que también sirvió para mostrar un poquito de esa magia criolla que ‘te pone como e’ ‘, y que se ha convertido en un atractivo más para los turistas curiosos.
La presencia de influencers con el alcance de Bruna Luccas representa un ‘bacano’ para el turismo dominicano. Cada historia, cada foto y cada comentario positivo que comparte con sus millones de seguidores se convierte en una publicidad orgánica de un valor incalculable. Es una ventana al mundo que muestra la belleza de nuestros paisajes, la calidez de nuestra gente y la riqueza de nuestra cultura, animando a otros a venir a experimentar ese ‘klk’ que solo se vive aquí. Sin duda, su visita ha sido un espaldarazo para la marca país, demostrando que RD ‘está de lo más bien’ y con los brazos abiertos para todo el que quiera contagiarse de nuestra alegría.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



