¡Klk mi gente! La República Dominicana está en un momento que no es de ‘chercha’ ni de juego, sino de decisiones grandes para el futuro de nuestra economía. Después de dos décadas echando pa’lante como pocos en América Latina, el verdadero ‘brega’ ahora no es crecer por crecer, sino que es producir de una manera más eficiente, o sea, aumentar la productividad. Esta es la clave, según el economista y profesor chileno Andrés Velasco, para que el país no se quede en la ‘trampa de los ingresos medios’ y por fin coja vuelo hacia el club de las economías desarrolladas.
Velasco, que la tiene clara en estos asuntos, ha subrayado que el desempeño de la economía dominicana ha sido de lo más ‘jevy’ en la región, superado solo por Panamá desde el año 2000. Pero, ¡ojo!, él mismo advierte que el éxito nunca puede llevarnos a la complacencia. El reto ya no es solo meterle más carbón al crecimiento bruto, sino asegurar que lo que hacemos, lo hacemos mejor. Es una cuestión de calidad sobre cantidad, de ‘darse el mambo’ para que cada esfuerzo rinda más frutos.
El economista puso los puntos sobre las íes con una comparación que nos deja pensando. Si la productividad de Estados Unidos la ponemos en 100, de acuerdo al reporte, República Dominicana anda por un 58. Esto significa que un ‘tigere’ dominicano, usando la misma máquina, produce poco más de la mitad que uno en Estados Unidos. Esa brecha, esa ‘vaina’, es la que tenemos que cerrar si queremos que la calidad de vida y los salarios suban de verdad.
Pero no piensen que la solución es ponerse a inventar tecnologías que nadie tiene, ¡qué va! Velasco aclaró que la ‘jugada’ más inteligente para países como el nuestro está en adaptarnos. Es coger esas tecnologías que ya existen y meterlas en nuestros procesos productivos para que todo sea más eficiente. Recordó, por ejemplo, cómo la industria de frutas en Chile mejoró su ‘performance’ con innovaciones sencillas en empaque y transporte. La clave, según el experto, es la inteligencia para incorporar lo existente.
Asimismo, el académico enfatizó que hay un límite para mejorar la eficiencia en los sectores tradicionales. Por ello, un ‘klk’ vital es mover capital y talento hacia actividades de mayor valor. El artículo cita ejemplos como Irlanda, Singapur o Taiwán, naciones que cambiaron su modelo productivo de una forma ‘bacana’ en pocas décadas, gracias a la innovación y diversificación. Los países que han triunfado a largo plazo no producen lo mismo que hace 20 o 30 años; han evolucionado un ‘viaje’.
Velasco nos recordó que ya estamos en el grupo de países de ingresos medios altos según el Banco Mundial, pero esta etapa es como un ‘callejón sin salida’ para muchas naciones. De los 108 países que están en esa liga, apenas 34 han logrado brincar a ser de altos ingresos desde 1990. No es algo que pase por casualidad, mi gente. Se necesita más que buena suerte; requiere un enfoque firme en la productividad, reformas inteligentes, innovación y una visión clara y a largo plazo. No es un ‘coro’ de un día para otro.
En definitiva, según el economista chileno, la República Dominicana ha demostrado con creces su capacidad de crecimiento. Pero el verdadero ‘cuco’ y el desafío es transformar ese avance en un aumento sostenido de la productividad. Solo así podremos ver cómo los salarios mejoran, la calidad de vida sube para todos los ‘dominicanos de a pie’ y nos acercamos al grupo selecto de las economías más desarrolladas. ¡Es tiempo de meter mano y hacer que la ‘vaina’ funcione!
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