¡Atención, gente! La noticia que ha caído como un palo en el mercado tecnológico es que CMF, una submarca de Nothing, ha cancelado el lanzamiento de su esperado CMF Phone 3 Pro para este año. ¿La razón? Una ‘vaina’ con la escasez y el encarecimiento de las memorias, que está poniendo en aprietos a la industria entera. Esto no es solo un problema de una marca, sino un claro indicador de que la situación para conseguir Celulares Nuevos y a buen precio se está poniendo color de hormiga. Es un ‘klk’ que nadie esperaba, pero que ya se venía gestando desde hace un tiempo.
La verdad es que este lío de las memorias RAM y flash es un fenómeno que se ha bautizado como ‘RAMgeddon’, y está haciendo que la cadena de producción de componentes se vuelva un dolor de cabeza. Asegún los expertos, la demanda desmedida de chips por parte de la inteligencia artificial (IA), junto con las interrupciones en la fabricación y la especulación, ha disparado los precios a niveles históricos. Esto tiene a los fabricantes de smartphones con las manos atadas, especialmente a los que buscan ofrecer Celulares Nuevos asequibles para el pueblo, porque cada pieza cuesta un ojo de la cara.
Carl Pei, el CEO de Nothing, que siempre está con la ‘chercha’ de la transparencia, ya venía advirtiendo sobre esta situación crítica. Ha dicho sin pelos en la lengua que la memoria se ha convertido en el componente más caro de un smartphone, superando incluso al procesador y la pantalla, y que a veces representa más del 50% del costo total de fabricación. ¡Imagínense ustedes esa vaina! Esto significa que el margen de maniobra para crear móviles ‘bacanos’ y económicos es casi nulo, afectando directamente la disponibilidad y el precio final de lo que llega a nuestras manos.
Para nosotros, los consumidores, la vaina se traduce en un dilema: ¿comprar los modelos del año pasado o esperar a que baje la marea? La lógica diría que lo más ‘jevi’ sería irse por los dispositivos de la generación anterior para ahorrar algo de dinero. Sin embargo, la realidad es que hasta esos modelos están escaseando o, peor aún, han visto sus precios inflados porque reponer el inventario implicaría comprar componentes a los costos actuales, lo que los haría tan caros como uno nuevo. Es un viaje de complicaciones que nos deja con pocas opciones de verdad ‘chulas’.
Esta situación no solo afecta a los smartphones, sino que tiene un efecto dominó en toda la tecnología de consumo. Desde computadoras personales hasta consolas de videojuegos, la escalada de precios de las memorias impacta a un sinnúmero de dispositivos. Así que, si pensaba actualizar su equipo o montarse una PC ‘de lo más bien’, sepa que ahora mismo es uno de los peores momentos para hacerlo. La perspectiva de que el 2026 sea el peor año en ventas de smartphones en la historia no es para echarlo en saco roto, y lo mismo podría pasar con otros aparatos.
¿Qué nos queda entonces? Quizás lo más sensato sea apretar el puño y esperar. La paciencia podría ser la virtud más premiada en este ‘coro’ tecnológico actual. A veces, la mejor estrategia es aguantar un poco para ver si los precios de los componentes se normalizan y los fabricantes pueden volver a ofrecernos equipos con una relación calidad-precio que esté ‘de una vez’ a la altura. La esperanza es lo último que se pierde, y ojalá que pronto podamos ver una luz al final de este túnel de la carestía de chips.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



