¡Atención, mi gente! Una noticia que está ‘de lo más bien’ y que muchos en el sector construcción esperaban con ansias se ha hecho realidad. La Confederación Dominicana de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de la Construcción (Copymecon), a través de su presidente Eliseo Cristopher, ha dado su espaldarazo al plan fiscal que aprueba el **traspaso de fondos** del Fondo de Pensiones de los Trabajadores de la Construcción (Fopetcons) a la Tesorería de la Seguridad Social (TSS). ¡Ya era hora de que esa ‘vaina’ se arreglara!
Asegún Cristopher, esta disposición, aunque llegó como una sorpresa positiva vía elDinero, es una corrección histórica. Es que, mira, desde que la Ley 87-01 entró en vigor en 2001, estableciendo nuestro Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS), los fondos del Fopetcons debieron integrarse ahí. Seamos claros, el Fopetcons, creado por la Ley 6-86, fue una iniciativa importante en su momento para proteger a los trabajadores de la construcción, un sector con desafíos particulares, pero con la llegada del SDSS, su operación paralela generó una ‘doble tributación’ que era un verdadero dolor de cabeza para las empresas y una anomalía en el sistema.
Hablando claro y pelao, el Fopetcons manejaba un ‘viaje de’ recursos. Solamente para este año, su presupuesto rondaba los RD$2,238 millones. Imagínate esa cantidad de dinero que se financiaba con un 1% del valor de CADA construcción, pública o privada, más un 1% del salario de los trabajadores. Y por si fuera poco, los empleadores ya estaban cotizando el 17% de la nómina a la seguridad social. Era un ‘chivo sin lazo’, una situación donde, aunque se hablaba de supervisión, la transparencia en el manejo de esos recursos no estaba tan clara como una ‘botella de agua purificada’. Era una distorsión que no tenía sentido en un sistema moderno de seguridad social.
Este movimiento no solo es un paso hacia la transparencia, que siempre es ‘bacano’, sino que también se espera que le dé un empuje tremendo al sector construcción. Al eliminar la doble contribución, se proyecta una reducción de costos superior al 1% en las obras. Esto es un ‘palo’ gordo, especialmente para las ‘viviendas de bajo costo’. Reducir esos costos finales significa que más familias dominicanas puedan acceder a un techo digno, lo que sin duda dinamizará la economía y mejorará la calidad de vida de mucha gente, especialmente la que más lo necesita.
Este traspaso representa, al fin y al cabo, una modernización necesaria de nuestro marco legal. La Ley 6-86, que dio origen al Fopetcons, estaba ya más que caduca frente a la Ley 87-01. Es un ejemplo de cómo el Estado puede intervenir para corregir ineficiencias y fomentar un ambiente más justo y transparente. Es un ‘gancho’ al sistema que estaba medio ‘despista’o’, alineando las estructuras con la realidad actual de la seguridad social en el país. ¡Así sí se avanza, klk!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




