En el corazón de nuestra Quisqueya, donde el chismorreo y las redes sociales corren más rápido que el metro en hora pico, la directora de Encuentros Interactivos, Lady Reyes, ha tirado una alarma bien fuerte. La ‘vaina’ es que los medios tradicionales, en su afán por pegarse en las plataformas digitales y conseguir esa ansiada viralidad, podrían estar dejando de lado lo que de verdad importa: informar con seriedad y aportar al crecimiento de la sociedad. Esto no es solo un debate académico; es un llamado de atención para que no perdamos el norte en este maremágnum digital.
El asunto se puso sobre la mesa en la segunda Peña Interactiva, un coro bacano que se dio en el Café Bar Teatro Juan Lockward del Teatro Nacional. Allí, Reyes soltó el klk: los comunicadores y las empresas mediáticas tenemos un compromiso con el liderazgo y la responsabilidad, especialmente ahora que la inteligencia artificial, las noticias falsas y los creadores de contenido están cambiando el juego. La presión por la viralidad es grande, pero ¿a qué costo? Es vital que mantengamos la esencia del periodismo, esa que nos hace construir una sociedad más crítica e informada, no solo una que se ríe con el último meme.
La comunicadora enfatizó que la función primordial de la prensa sigue siendo la misma de siempre: informar con responsabilidad y contribuir al desarrollo social. No importa que haya un viaje de tendencias en las plataformas digitales o que el ‘tigueraje’ de los creadores de contenido se haya apoderado de la atención. Los medios tradicionales deben seguir siendo ese pilar que orienta, educa y fomenta el pensamiento crítico. Adaptarse es una cosa, pero sumergirse por completo en la locura de lo viral, perdiendo la credibilidad en el proceso, es otra muy distinta y peligrosa.
El reto, según Reyes, no es irse a pelear con las nuevas dinámicas digitales, sino integrarlas con inteligencia y desde nuestra propia identidad. O sea, no se trata de dejar de usar Instagram o TikTok, ¡para nada! Se trata de usarlos con cabeza, asegurándose de que lo que se comparte tenga un valor real y aporte a nuestra comunidad. Es como cuando uno va a un coro: hay que bailar y gozar, pero sin perder la compostura. Si lo que comunicamos no suma a nuestra sociedad ni a nuestro ámbito de acción, entonces estamos perdiendo el tiempo y desvirtuando nuestra labor.
La comunicación, desde el punto de vista de Reyes, es la zapata que construye la sociedad y forma los valores colectivos. Si nos olvidamos de eso, entonces estamos dando para atrás. Los medios tienen que incorporar nuevas herramientas y formatos, sí, pero sin sacrificar los principios éticos que son la base de su trabajo. La trampa más grande es querer ser como el otro, sin importar qué. Cada medio tiene su misión, visión y valores, y eso es lo que debe guiar cada contenido que se produce, manteniendo la coherencia y la confianza de la gente.
Al final del día, la búsqueda de popularidad y clics no puede ser el objetivo principal. El ‘estar en la chercha’ digital está de lo más bien, pero lo que de verdad importa es qué mensaje estamos dejando, qué legado estamos construyendo para las futuras generaciones. La Peña Interactiva, con esta iniciativa, nos recuerda que el periodismo responsable no es una moda, sino una necesidad constante para el bienestar de nuestra nación.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




