La mañana de ayer martes, un palo cayó en el mundo del entretenimiento dominicano. Raúl Grisanty, ese ‘bacano’ que siempre nos sacó una sonrisa, se nos fue a los 74 años, a causa de un infarto mientras dormía en su casa del ensanche Piantini. Esta noticia, que nadie quería escuchar, ha dejado un vacío inmenso en el corazón del país y en el ‘tigueraje’ artístico. Su partida, según el reporte, marca el fin de una era para muchos que lo vieron brillar por décadas.
Pero, ¡ojo!, Grisanty ya había dejado claro cómo quería que lo recordaran. En una entrevista allá por el 16 de agosto de 2021, no habló de discos de oro ni de premios. Lo que él quería, y ese es su verdadero legado de humildad, era ser evocado como un tipo sencillo, humilde, bueno, siempre amigo de sus amigos. Un verdadero ‘chévere’ que puso su talento al servicio de la gente, sin poses ni grandezas.
Desde que nació en Manzanillo, un 14 de diciembre de 1951, Grisanty se lo metió en la cabeza: el arte es para la gente, no para el ego. Esa filosofía lo acompañó en cada paso de su carrera, desde sus inicios musicales hasta convertirse en una de las figuras más respetadas del patio, siempre con esa cercanía que lo hacía tan especial. Él soñaba con que su mayor herencia fuera su honestidad y una vida limpia, dejando su ‘vaina’ musical a sus hijos con amor y entrega.
Su voz, ¡qué voz!, dio vida a un viaje de más de 60 canciones en cinco producciones. Temas como ‘Yo lo haré’, ‘Se me hace tarde’, ‘Enamorado de tu boca’, ‘Nunca podrás decir que no te amé’, ‘Cuando se acaba el amor’, ‘Caricias ajenas’, ‘Agárrense de las manos’, ‘Camino al puente’, ‘Poema de la despedida’ y ‘Caballero y ladrón’ se volvieron himnos de amor para varias generaciones de dominicanos. Era la banda sonora de un ‘coro’ de enamorados que disfrutaban de la música romántica con identidad propia.
Pero encasillarlo solo en la música sería perder la mitad del ‘show’. La televisión también fue su cancha. ¿Quién no recuerda a Grisanty como presentador de esos programazos que eran ‘Caribe Show’ y ‘Domingo Millonario’? Eran espacios que, según el reporte, marcaron un antes y un después en la pantalla dominicana. Su chispa, su elegancia y esa calidez natural lo hicieron uno de los rostros más ‘chulos’ y queridos del entretenimiento nacional.
Y por si fuera poco, el hombre tenía un talento para el humor y el teatro que era una ‘chercha’. Integró el elenco de ‘Teleloquera’, donde soltó su faceta más jocosa, y se subió a las tablas como actor en obras del dramaturgo Franklin Domínguez como ‘Solano’ y ‘El vuelo de la paloma’. Cantante, presentador, humorista y actor: Grisanty hizo del arte su vida, una verdadera joya del espectáculo nacional que exploró todas las facetas posibles.
En el último año, según la noticia, enfrentó un gran desafío con un accidente cerebrovascular, del cual inició su recuperación. Ahora, su partida deja un inmenso vacío en su familia, incluyendo a sus hijos Giannina, Shatelle y Raulito, además de la fallecida Ginny. Raulito Grisanty comunicó que las honras fúnebres se harán en la intimidad familiar, honrando esa sencillez que tanto valoraba su padre. La República Dominicana pierde a uno de sus grandes, pero su legado, ¡esa vaina sí que se queda con nosotros!
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