El país respira un aire de alivio con la noticia que soltó el ministro de Hacienda, Magín Díaz. Según el reporte, la propuesta de modificación al Presupuesto General del Estado para el ejercicio fiscal 2026 no viene con la sorpresa de un aumento en el déficit fiscal ni en el nivel de endeudamiento. ¡Una vaina bien pensada! Se trata más bien de una movida estratégica para redistribuir las partidas, buscando ajustarse a los cambios que la economía dominicana ha estado sintiendo durante este año, priorizando los Subsidios y la inversión pública.
La verdad del asunto es que el presupuesto original, que se presentó allá por septiembre del año anterior, se hizo bajo unas condiciones económicas diferentes. Factores como el precio del petróleo y los fertilizantes, que nos tienen en un ‘sube y baja’ constante, han alterado el panorama. Era de esperarse que el Gobierno tuviera que meterle mano y hacer un reajuste para que la cosa siga fluyendo sin tropiezos, manteniendo la estabilidad que tanto valoramos los dominicanos.
Asegún lo explicado por el funcionario, el gasto en subsidios ha sido una prioridad. Se han desembolsado más de 20 mil millones de pesos solo en subsidio a los combustibles, y eso se está plasmando en el reformulado. Además, se están reforzando los recursos para el subsidio eléctrico y la inversión pública, pero ¡ojo!, todo esto sin moverle una pulgada al déficit inicial. Es un ajedrez financiero que busca proteger el bolsillo del ciudadano y seguir impulsando el desarrollo.
¿De dónde sale la magia para cubrir estos gastos mayores sin endeudarse más ni disparar el déficit? El ministro de Hacienda fue claro: se han hecho reducciones en otras partidas presupuestarias y se suma un ingreso adicional bien chulo, generado por el plan fiscal anticrisis que se aprobó recientemente. Este balance estratégico asegura que el barco no se hunda, sino que siga navegando con firmeza.
Este ‘Plan Anticrisis’, conocido como la Ley 30-26, está pautado para ser un tremendo pulmón financiero. El Gobierno estima que, solo en el segundo semestre del año, esta normativa podría generar entre RD$25,000 millones y RD$30,000 millones en ingresos frescos. La proyección anual podría llegar a recaudar entre RD$50,000 millones y RD$60,000 millones, un respiro bastante jevi para las arcas del Estado, permitiendo invertir y subsidiar lo que hace falta.
Para aquellos que se preguntan por las 23 operaciones de crédito que incluye el proyecto de ley, el ministro Díaz aseguró que no hay que asustarse. No se trata de nuevo endeudamiento, sino de las mismas operaciones que ya estaban contempladas en el presupuesto original, repitiéndose el artículo correspondiente. Es un tema de formalidad, no de aumentar la cuenta que tenemos que pagar como país, clave para la transparencia y la confianza.
Este proyecto de ley, que modifica el Presupuesto General del Estado para el 2026, fue sometido al Senado por el presidente Luis Abinader. La meta es clara: actualizar las estimaciones de ingresos, aumentar las asignaciones de gasto y autorizar las operaciones de crédito para financiar esos proyectos estratégicos de inversión pública. Seguir con el pie en el acelerador del progreso, pero con los números bien cuadrados.
La iniciativa, remitida al presidente del Senado, Ricardo de los Santos, proyecta actualizar los ingresos del Gobierno Central a la cifra de RD$1,383,236,453,546. Este aumento se basa en un desempeño favorable de las recaudaciones durante el primer semestre y en los ingresos adicionales de la Ley 30-26. Es un buen indicador de que la economía se mantiene activa. El proyecto también propone un incremento en las apropiaciones presupuestarias de RD$40,978.3 millones para fortalecer la inversión pública y mantener servicios esenciales.
Entre las obras más sonadas que se beneficiarán, destacan proyectos de gran envergadura. Se incluyen la tercera fase del proyecto de agua potable en Punta Cana-Bávaro, la seguridad hídrica de la presa de Hatillo, el Monorriel y la ampliación de la Línea 2 del Metro de Santo Domingo. También hay inversión para integrar fuentes de energía renovable, el Plan de Manejo de la Cuenca del río Yuna, acueductos en diversas provincias, rehabilitación agroforestal de cacao, modernización penitenciaria y mejoras en las redes de distribución eléctrica de Edesur, Edeeste y Edenorte. Además, el MOPC y MIVED verán sus asignaciones incrementadas en RD$10,165 millones y RD$3,792.7 millones, respectivamente. ¡Un viaje de inversión en desarrollo!
En resumen, el Gobierno, según lo planteado por el ministro Magín Díaz y el presidente Luis Abinader, está haciendo su ‘diligencia’ para que la economía siga por buen camino, ajustando velas sin desestabilizar el barco. Es una señal de compromiso con el crecimiento y la protección de los ciudadanos frente a los vaivenes de la economía global. Una gestión que busca mantener la estabilidad y el progreso del país, ¡siempre pensando en la gente!
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