La ‘vaina’ está fea en Hato Mayor, mi gente. La comunidad está de lo más preocupada por la salud de una niña de 11 años que resultó gravemente herida en un accidente con un juego mecánico. Esta niña herida, junto a su hermana de 13 años, fue llevada de emergencia al Hospital Pediátrico Dr. Hugo Mendoza en Santo Domingo, donde están recibiendo atención especializada tras el percance en la feria local.
Según el parte médico de este lunes, la situación de la más pequeña es bastante delicada. La muchacha de 11 años está en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP), bajo estricta vigilancia tras haber pasado por una cirugía de emergencia el fin de semana por las lesiones sufridas. Gracias a Dios, la hermana de 13 años está más estable, aunque también sigue bajo seguimiento médico en el mismo centro. Es un alivio, dentro de lo que cabe, saber que está evolucionando bien.
El ‘relajo’ se armó la noche del viernes 18 de septiembre, alrededor de las nueve. Imagínense el ‘bochinche’ en la calle Padre Meriño, donde estaba instalada la feria. Aparentemente, uno de los asientos de un juego conocido como ‘Estrella Mecánica’ se abrió de repente, lanzando a las tres jovencitas al aire. Una tercera menor que también se vio envuelta en el incidente fue atendida y, por suerte, dada de alta ese mismo viernes sin necesidad de ser trasladada a la capital. ¡Un verdadero susto que nadie se esperaba!
De una vez, las autoridades actuaron, y el sábado 19, la Policía Nacional detuvo a tres hombres que trabajaban en el parque mecánico infantil. Este tipo de incidentes nos pone a pensar en la importancia de la supervisión y la seguridad en estos juegos que son la alegría de los muchachos. No es la primera vez que se reportan problemas con estos ‘aparatos’, lo que obliga a las instituciones responsables a apretar las tuercas para que el ‘tigueraje’ de los operadores no ponga en riesgo la vida de nadie.
La comunidad de Hato Mayor, conocida por su gente solidaria, ha estado apoyando a la familia de las niñas en este momento tan duro. Es una situación que no solo afecta el cuerpo, sino también el espíritu, dejando una huella de preocupación y trauma en los involucrados y sus seres queridos. La recuperación no es solo física; es un camino completo para volver a la normalidad, un ‘bregar’ que requiere paciencia y mucho amor. Es vital que se priorice la Salud Mental de estas víctimas, más allá de la sanación de sus heridas físicas.
Este lamentable suceso nos recuerda la responsabilidad compartida entre los operadores de estas atracciones y las autoridades encargadas de supervisar que todo esté en regla. Es fundamental que cada ‘vaina’ de estas ferias, desde el montaje hasta el funcionamiento, cumpla con los estándares más estrictos para garantizar que la diversión no se convierta en una tragedia. ¡Que se pongan las pilas y que no pase de nuevo un lío así!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




